Los precios récord del aceite de oliva impulsan la inflación de los alimentos en Grecia

Un estudio del Banco Nacional de Grecia reveló que los precios récord del aceite de oliva fueron los responsables de casi el 50 % del aumento de la inflación total de los alimentos.

Según un estudio del Banco Nacional de Grecia sobre la inflación y los retos económicos a corto plazo, el aceite de oliva por sí solo representa casi la mitad de la inflación alimentaria del país.

La infla­ción de los alimentos es la tasa de aumento de los precios de los alimentos, que por lo general se mide mediante el Índice de Precios al Consumo (IPC), el cual calcula las variaciones mensuales de los precios al consumo basándose en una cesta representativa de productos.

El estudio indica que la inflación alimentaria se está ralentizando en Grecia, pero sigue siendo elevada, alcanzando el 5,4 % en abril en comparación con el mismo mes del año anterior. Esto se debe al enorme impacto del aceite de oliva en el IPC y a las condiciones meteorológicas adversas que afectaron gravemente a las cosechas en el centro de Grecia el pasado mes de septiembre.

Véase también: Los agricultores griegos sufren las consecuencias del cambio climático tras una cosecha históricamente baja

En com­paración, la inf­la­ción anual de los al­imentos en el resto de los países de la zona del euro se situó en el 2,2 % en abril de 2024.

Sin embargo, si se ignorara la ponderación del aceite de oliva en el IPC griego, la inflación alimentaria en el país ascendería entonces al 2,6 %, según señala el estudio.

«El precio medio del aceite de oliva aumentó un 29,4 % anual en 2023 y un 63,7 % en abril de 2024, lo que supuso 0,5 puntos porcentuales de la inflación general y representó casi el 50 % del aumento de la inflación alimentaria total durante el mismo periodo», escribieron los analistas del banco.

Según la práctica habitual, el aceite de oliva representa el 0,9 % de las subidas de los precios de los alimentos en Grecia debido a su elevada penetración en los hogares griegos, frente al 0,2 % en el resto de los países de la zona del euro.

Sin embargo, algunos analistas de mercado argumentaron que el peso real del aceite de oliva en el índice de precios griego es inferior al aceptado oficialmente, teniendo en cuenta el cambio en el comportamiento de los consumidores provocado por los precios récord del aceite de oliva en los estantes de los supermercados.

En con­fir­ma­ción de ello, los expertos del sector han señalado que los consu­ma­dores griegos han com­e­n­za­do a op­tar por los aceites ve­ge­ta­les en lugar del aceite de oliva como su aceite principal para coc­ci­nar, debido a los precios re­cord.

«Los consumidores griegos han reducido su consumo de aceite de oliva hasta en un 40 % debido a los altos precios y han recurrido a otros aceites, como el aceite de semillas», afirmó Manolis Giannoulis, presidente de EDOE, la asociación nacional interprofesional del aceite de oliva.

«Todavía nos queda un largo camino por recorrer antes de que las cosas vuelvan a la normalidad», añadió.

Grecia se sitúa históricamente entre los principales países consumidores de aceite de oliva del mundo, con un consumo anual per cápita de unos 12 litros.

Mientras tanto, el Gobierno griego y la oposición parlamentaria también han discutido sobre el efecto de los precios del aceite de oliva en la inflación de los alimentos.

Tanto el partido gobernante de centro-derecha Nueva Democracia como la oposición de izquierdas Syriza han señalado cifras inexactas —según las cuales el aceite de oliva sería responsable de un aumento del 22 % y del 4,27 % en los precios de los alimentos, respectivamente —, que distan mucho del 50 % registrado, acusándose mutuamente de desinformar al público en un momento en que los griegos se enfrentan al aumento de los costes de los alimentos en el país.