En Potoci, una sala de degustación marca el inicio de una nueva era para el aceite de oliva bosnio
El sector del aceite de oliva de Bosnia y Herzegovina está en auge, con la inauguración de la primera sala de cata de aceite de oliva del país y las iniciativas para promover la calidad y el reconocimiento internacional.
El sector del aceite de oliva de Bosnia y Herzegovina está viviendo un renacimiento, y los productores locales están logrando reconocimiento internacional y ampliando sus esfuerzos de cultivo.
Ahora, la primera sala de cata de aceite de oliva del país, Paxa House, ha abierto sus puertas en Potoci, cerca de Mostar, la capital de Herzegovina.
Situada en el convento de las Hermanas Escolares de San Francisco, Mladen Todorovic, del grupo de defensa de la agricultura sostenible Green & Healthy BiH, espera que el lugar gane popularidad debido a su ubicación en la principal ruta turística que va desde la capital nacional, Sarajevo, hasta Mostar.
Véase también: El mejor aceite de oliva virgen extra de HerzegovinaLos arquitectos de Paxa House afimaron que el objetivo de la sala de degustación es educar a los visitantes sobre el aceite de oliva y la agricultura sustabile, permitiéndoles degustar y adquirer aceite de oliva extravirgen y otros productos de productores locales.
Paxa House, que se traduce como «Casa de la Paz», es la última de las 12 paradas de una ruta del aceite de oliva por Herzegovina, región responsable de prácticamente toda la producción de aceite de oliva del país.
«Este éxito supone un auténtico impulso para una mayor colaboración entre nuestros olivicultores en su búsqueda de aceites de oliva virgen extra excepcionales», afirmó Marko Ivanković, director del Instituto Federal Agro-Mediterráneo (FAZ).
El interés por el cultivo del olivo ha ido en aumento en los últimos años, impulsado por los productores locales y las autoridades que buscan desarrollar el agroturismo en combinación con el cultivo del olivo.
El énfasis en la calidad ha sido una de las estrategias empleadas por las autoridades locales en su búsqueda del reconocimiento de la Unión Europea para Zlatne Kapi, en forma de certificación de Denominación de Origen Protegida.
Tras recibir la aprobación de las autoridades locales en septiembre de 2024, el grupo impulsor de la DOP presentó su solicitud a la Unión Europea el 15 de mayo.

El convento de las Hermanas Escolares de San Francisco se encuentra en la pintoresca carretera entre Mostar y Sarajevo. (Foto: Paxa House)
Actualmente, solo otro producto de Bosnia y Herzegovina cuenta con una indicación geográfica, en forma de Indicación Geográfica Protegida, para el Livanjski sir, un tipo de queso elaborado con una mezcla de leche de oveja y de vaca.
La integración de la incipiente industria del aceite de oliva del país en el contexto internacional ha sido otro aspecto clave de esta iniciativa, y el embajador del país en España anunció a principios de año la intención de Bosnia y Herzegovina de incorporarse al Consejo Oleícola Internacional.
Estas iniciativas siguen a la inauguración del Centro para el Cultivo del Olivo en Mostar en marzo de 2024, que fue financiado en parte por la cámara de comercio local.
«Lo que hemos intentado con este proyecto es conservar nuestras variedades autóctonas de aceitunas en Herzegovina, pero también introducir algunas nuevas, todo ello con el fin de determinar cuáles son las más adecuadas para nuestra zona y, en última instancia, obtener un aceite de la mejor calidad», dijo Mia Glamuzina, directora jurídica y económica de la cámara.
Bojan Spasojević, director del centro, señaló que se han plantado variedades de olivo españolas, griegas e italianas, y que la Koroneiki ha dado algunos de los mejores resultados hasta la fecha.
Según la FAZ, existen pruebas de que el cultivo del olivo se remonta a más de 1000 años en Herzegovina, pero el cultivo se fue perdiendo con el tiempo, reduciéndose a 18 hectáreas en 2010. Desde entonces, los agricultores han plantado más de 500 hectáreas de olivares y la FAZ ha inaugurado un nuevo laboratorio para realizar análisis físico-químicos.
Junto con el aumento de la producción, que alcanzó un récord de 280 000 litros en la campaña 2022/23, los productores de Herzegovina también han mejorado la calidad de su producción, al ganar un record de 11 premios en el Concurso Mundial de Aceite de Oliva NYIOOC de 2025.
«[Estos premios son] un gran incentivo para el futuro cultivo del olivo, y será una gran responsabilidad mantener esta calidad», afirmó Miljan Porfirije-Grgic, de Manastir Tvrdoš, que obtuvo un premio de oro.