El nuevo confinamiento en Italia vuelve a afectar al sector del aceite de oliva
Las nuevas medidas de contención contra la COVID-19 amenazan el aumento del consumo interno de aceite de oliva que ha impulsado al sector.
Las nuevas medidas de contención contra la COVID-19 anunciadas por el Gobierno italiano volverán a afectar a los sectores de la restauración y la producción alimentaria del país.
Según las últimas estimaciones publicadas por la asociación de agricultores Coldiretti, el cierre obligatorio de los restaurantes durante el próximo mes supondrá un coste de 3.800 millones de euros (4.470 millones de dólares) para el sector.
«Esta nueva paralización nos hace temer más efectos negativos en un sector que, incluso durante estos meses difíciles, había seguido creando valor».
Las nuevas normas diseñadas para combatir la pandemia de Covid-19 afectan directamente al funcionamiento de más de 180 000 restaurantes, pizzerías, bares y pubs (el llamado sector Horeca). También se prevé que las medidas suspendan la actividad de más de 10 000 agroturismos.
La región septentrional de Lombardía, que se ha visto muy afectada por el virus, será la que sufra las consecuencias más graves de las nuevas medidas de contención. En la región hay más de 51 000 establecimientos de restauración.
Véase también: Las casas rurales italianas impulsan la reactivación del turismo tras la pandemia«En las zonas del territorio nacional identificadas como zonas rojas, se suspenden todas las actividades relacionadas con la administración de alimentos, lo que incluye a las casas rurales», escribió Coldiretti en una nota. «En conjunto, estamos hablando de más de la mitad de la actividad de la restauración en Italia».
Aunque los servicios de entrega a domicilio y comida para llevar seguirán disponibles, estas son opciones viables solo para una pequeña parte de los negocios afectados por las nuevas medidas de contención.
«Los efectos del cierre obligatorio de los restaurantes se dejan sentir en todo el sector agroalimentario, y las cancelaciones ya están afectando al suministro de productos, desde el vino y el aceite de oliva hasta la carne y el pescado, pasando por los embutidos, los quesos, las verduras y las frutas», señaló Coldiretti. «Alimentos cuyos productores cuentan con los restaurantes como un mercado muy relevante».
Para algunos proveedores, concretamente de pescado y vino, los sectores de la restauración y la hostelería son actualmente el mercado más importante para sus productos.
Assitol también ha lanzado una advertencia sobre las consecuencias de las nuevas medidas. En un comunicado de prensa, la Asociación Italiana de la Industria del Aceite de Oliva ha destacado cómo la crisis del sector Horeca ya está pasando factura al sector del aceite de oliva.
«Hasta ahora, el consumo interno y las exportaciones relevantes nos han permitido hacer frente a la ralentización de las ventas en los restaurantes, que representan un tercio del mercado interno», afirmó la presidenta de Assitol, Anna Cane. «La nueva paralización nos hace temer más efectos negativos en un sector que, incluso durante estos meses difíciles, había seguido creando valor».
Según Coldiretti, las exportaciones de la industria agroalimentaria italiana han sostenido al sector en los primeros siete meses de 2020, con un aumento del 3,5 % en las ventas al extranjero —cifras que no se volverán a ver este año—.
Coldiretti citó el confinamiento impuesto en Alemania, donde las cifras de exportación habían aumentado un 7 % en los últimos meses. Muchos de los mercados más importantes para las exportaciones del sector agroalimentario italiano están cerrando o limitando severamente sus actividades.