Los olivareros de Extremadura piden que se amplíen las ayudas salariales
La combinación del aumento de los costes de producción y las previsiones de que esta será la peor cosecha de aceitunas de la historia ha llevado a los agricultores a solicitar ayuda económica al Gobierno central.
La Unión Extremadura, un sindicato agrícola, ha pedido al Gobierno central que amplíe las ayudas salariales anunciadas anteriormente para que, además de los trabajadores temporeros, también puedan beneficiarse de ellas los olivareros.
En octubre, el Gobierno redujo de 20 a 10 días el número mínimo de días de trabajo exigido a los trabajadores agrícolas para acceder a las prestaciones por desempleo en Andalucía y Extremadura.
El Gobierno central alegó la drástica caída de la producción en España, que ha llevado a muchos olivicultores a reducir drásticamente el número de días de trabajo.
Véase también: A medida que se secan los embalses, España crea una Junta de Política HídricaLa disminución se ha dejado sentir especialmente en Extremadura, la tercera región productora de aceite de oliva de España, donde se concentra el 11 % de los olivares del país. APAG Extremadura Asaja estimó que la región tendría la peor cosecha de aceitunas de su historia.
«Si el Gobierno de España entiende que se ha producido una drástica disminución de la producción, especialmente en los olivares, debido a fenómenos climatológicos (sequía y calor) y que, por esta razón, hay que ayudar a los trabajadores, ¿por qué no ayudar a los agricultores que han sufrido estas adversidades climatológicas?», señaló el sindicato.
El sindicato pronosticó que la producción de aceite de oliva en la región descendería un 60 %, mientras que se espera que la producción de aceitunas de mesa caiga un 70 %.
A las previsiones de una mala cosecha se suman los crecientes costes de producción, incluidos los de combustible, electricidad y fertilizantes.
«Ni el Ministerio de Agricultura ni la Junta de Extremadura tienen planes para ayudar a estos productores», escribió el sindicato. «Además de sufrir estas pérdidas, su situación se ve agravada por el impresionante aumento de los costes de producción».
En una respuesta indirecta al sindicato, Begoña García, consejera regional de Agricultura, declaró en una conferencia que el Gobierno está comprometido con el sector olivarero.
«[La Junta de Extremadura] está comprometida al 100 % con el crecimiento, la mejora y la innovación del sector», afirmó, señalando que se habían destinado 250 000 euros al desarrollo del sector durante los próximos cinco años.
«Extremadura, junto con el oeste de Andalucía y Portugal, es el motor del aumento de la superficie de olivares en España», concluyó.