Se acaba la «fiesta de la contaminación» tras el acuerdo europeo para un sistema de comercio de emisiones más estricto

La tan esperada reforma del mercado de comercio de derechos de emisión abarca la mayoría de los sectores económicos y proporciona fondos adicionales para la inversión ecológica.

Los gobiernos de los Estados miembros de la Unión Europea han acordado una importante reforma del mercado de derechos de emisión de carbono con el fin de reducir drásticamente las emisiones de gases de efecto invernadero del bloque.

El paquete de reformas del Régimen de Comercio de Derechos de Emisión (RCDE) llega tras meses de duras negociaciones, que han dado lugar a una ampliación sustancial del sistema, antes limitado, a las industrias de alto consumo energético y de generación de electricidad.

Se acabó la fiesta de la contaminación gratuita; estamos encaminando a la industria hacia la modernización. Los que más contaminan pagan más, y se apoya a quienes descarbonizan.– Michael Bloss, diputado del Partido Verde alemán

Una vez que la reforma sea ratificada por el Parlamento Europeo y cada uno de los 27 Estados miembros, estará disponible para casi todos los sectores económicos.

Según una nota de la oficina de prensa del Parlamento Europeo, el RCDE encarna el principio de «quien contamina paga», permitiendo a las empresas invertir en créditos de carbono para compensar sus emisiones.

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«Al poner un precio a las emisiones de gases de efecto invernadero, el RCDE ha propiciado reducciones significativas en las emisiones de la UE, ya que las industrias tienen un incentivo para reducir sus emisiones e invertir en tecnologías respetuosas con el clima», escribió el Parlamento.

El RCDE reformado tiene como objetivo reducir las emisiones en todos los sectores en un 62 % para 2030. En 2027 entrará en funcionamiento un RCDE independiente que abarcará los sectores restantes, concretamente la construcción y el transporte por carretera.

Por primera vez, sectores como el transporte marítimo o los equipos de calefacción doméstica se incluirán en el mercado de derechos de emisión.

Para cumplir sus objetivos, el RCDE reducirá la disponibilidad de derechos de emisión equivalentes de dióxido de carbono en el mercado a partir de 2026. Al disminuir el número de derechos disponibles, las industrias tendrán que aumentar sus inversiones en la transición ecológica para seguir cumpliendo los límites de emisiones.

El 24 % de todos los derechos de emisión del RCDE disponibles se utilizará como reserva de estabilidad del mercado «para hacer frente a posibles desequilibrios entre la oferta y la demanda de derechos de emisión en el mercado debido a perturbaciones externas como las causadas por la COVID-19».

El nuevo RCDE también reducirá a la mitad los permisos de emisión gratuitos de los que disponen actualmente sectores críticos como el cemento, los productos químicos y el acero para 2030.

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Para 2034, los permisos serán cancelados, una medida que ha suscitado críticas por parte de la industria. Esta argumenta que el fin de los permisos gratuitos afectará negativamente a la capacidad de los sectores europeos para competir con sus homólogos a nivel mundial.

En respuesta, la UE ha creado dos fondos para la innovación y la modernización, por un total de 50 000 millones de euros, con el fin de apoyar la transición ecológica.

Dadas las numerosas incertidumbres en el sector energético y sus efectos sobre los ciudadanos europeos, los gobiernos de los Estados miembros de la UE también han creado un fondo social de 86 000 millones de euros destinado a proteger a los sectores más vulnerables de la población frente a subidas excesivas de los precios.

«Este acuerdo supondrá una enorme contribución a la lucha contra el cambio climático a bajo coste», afirmó Peter Liese, el legislador alemán responsable del informe sobre el RCDE. «Dará un respiro a los ciudadanos y a la industria en tiempos difíciles y enviará una señal clara a la industria europea de que merece la pena invertir en tecnologías verdes».

«Se acabó la fiesta de la contaminación gratuita; estamos encaminando a la industria hacia la modernización», declaró Michael Bloss, legislador alemán del Partido Verde, en una entrevista televisiva. «Los que más contaminan pagan más, y se apoya a quienes descarbonizan».

El RCDE es una parte crucial del paquete FitFor55 aprobado por la UE el verano pasado para reducir las emisiones del bloque en un 55 % antes de 2030.