Los precios récord del aceite de oliva reducen el consumo en España, pero la fidelidad a este producto se mantiene
Los consumidores están utilizando menos aceite de oliva, comprando envases más pequeños y optando por categorías de menor calidad.
Tras un ligero respiro, los precios del aceite de oliva en España han alcanzado nuevos récords, tanto en origen como en los supermercados.
Según el observatorio de precios de Infaoliva, los precios del aceite de oliva virgen extra en origen volvieron a alcanzar máximos históricos a mediados de enero, situándose en 8,988 euros por kilogramo, lo que supone un aumento del 68 % con respecto al año pasado. Los precios del aceite de oliva virgen y del aceite de oliva lampante también subieron hasta alcanzar máximos históricos.
Este drástico aumento se produce tras tres meses de bajadas de precios en origen, ya que el inicio de la cosecha trajo al mercado nuevos lotes de aceite de oliva lampante, virgen y extra virgen al mercado, aliviando en cierta medida el desequilibrio entre la oferta y la demanda que ha provocado las subidas históricas de los precios.
Sin embargo, el temor a que la producción española de aceite de oliva en la campaña 2023/24 pueda volver a no superar las 700 000 toneladas —por debajo de las previsiones iniciales de 765 362 toneladas—, junto con la reticencia de los consumidores a dejar de consumir este producto y las escasas precipitaciones durante el invierno, han provocado que los precios en origen se disparen una vez más.
Véase también: España se dispone a eliminar el impuesto sobre el valor añadido en las ventas de aceite de olivaEl aumento de los precios en origen también ha provocado una subida del 69 % en el precio del aceite de oliva virgen extra en los supermercados en 2023, de media, según Facua.
La organización de defensa del consumidor analizó los precios de 18 marcas de aceite de oliva virgen extra en seis grandes cadenas de supermercados y descubrió que el precio medio del litro de aceite de oliva virgen extra había subido de 6,91 € en el primer mes de 2023 a 12 € en enero de 2024.
Como consecuencia de dos años de cosechas por debajo de la media, el consumo de aceite de oliva ha caído drásticamente en España. Sin embargo, una investigación de la Universidad Internacional de Andalucía y del Grupo Oleícola Jaén reveló que los consumidores españoles se están adaptando a la menor disponibilidad de aceite de oliva y a los precios más elevados.
«Se ha producido una caída del consumo interno de aproximadamente un 47 %», declaró a Olive Oil Times Juan Vilar, analista agronómico internacional y director ejecutivo de la consultora Vilcon, quien dirigió el estudio. «El consumo per cápita de aceite de oliva ha descendido en unos 5,5 kilos».
Añadió que España no es, ni mucho menos, el único país que ha visto caer el consumo de aceite de oliva debido al aumento de los precios y a la menor disponibilidad. Según sus cálculos, el consumo mundial per cápita de aceite de oliva ha descendido de 420 a 320 gramos al año.
«A nivel mundial, es la primera vez que el aceite de oliva no alcanza el 1 % del consumo total de grasas animales y vegetales», afirmó Vilar. En un año normal, el aceite de oliva representa el 3 % de esta categoría.
Sin embargo, el estudio demuestra que los consumidores no están dejando de lado la categoría del aceite de oliva, ya que los investigadores observan una disminución del 11 % en la venta de otros aceites comestibles refinados, como el aceite de maíz o el de girasol, junto con aumentos de precios mucho más moderados.
«No hay suficiente aceite de oliva disponible para cubrir la demanda», afirmó Vilar. «Pero la demanda no ha caído mucho. El número de unidades de aceite de oliva vendidas sigue siendo muy similar al de años anteriores».
«Para que los consumidores sigan fieles a la categoría del aceite de oliva, están consumiendo menos aceite de oliva y comprando formatos más pequeños», añadió.
Este hallazgo se reflejó en el estudio, que reveló la caída más significativa en las ventas de aceite de oliva virgen extra en envases de un litro o más, con muchos supermercados abandonando los típicos envases de cinco litros que vendían anteriormente.
«Los consumidores también han ido bajando en la lista de categorías», señaló Vilar, ya que los compradores habituales de aceite de oliva virgen extra se han pasado al virgen y los de virgen han cambiado a las categorías de aceite de oliva refinado.
«Por último, las ventas de aceite de orujo de oliva han crecido aproximadamente un 160 % durante 2023», señaló Vilar.
Por lo general, España exporta el 80 % del aceite de orujo de oliva que produce. Sin embargo, los bajos niveles de producción hicieron que, en 2023, alrededor del 70 % de la producción de aceite de orujo de oliva se vendiera en el mercado nacional. «La gente no quiere abandonar la categoría del aceite de oliva», afirmó.
De cara al futuro, Vilar dijo que espera que los precios en origen se mantengan estables por el momento. «Si los precios suben, no será mucho, pero tampoco bajarán», afirmó.
Los tres factores principales que influirán en los precios serán si la cosecha cumple las expectativas, la evolución de la demanda de los consumidores y las condiciones meteorológicas durante la primavera y el verano; las condiciones clímaticas en los olivares andaluces en mayo serán decisivas para determinar la trajetoria de los precios durante el resto de 2024.