La dieta mediterránea podría prevenir la pérdida de memoria y los síntomas de la demencia
Los investigadores descubrieron que el consumo de alimentos relacionados con esa dieta impedía la acumulación de proteínas que suelen asociarse a la enfermedad de Alzheimer.
Según un estudio publicado por la Academia Americana de Neurología, los síntomas de algunos tipos de demencia y trastornos de pérdida de memoria que suelen aparecer en las personas mayores podrían mitigarse siguiendo la dieta mediterránea desde una edad más temprana.
Los investigadores descubrieron que el consumo de alimentos comúnmente asociados a la dieta mediterránea podría interferir en la acumulación de dos proteínas que forman placas amiloides y ovillos de tau, ambas estrechamente relacionadas con la enfermedad de Alzheimer.
«Cada vez hay más pruebas de que, en lo que respecta a la salud cerebral, somos lo que comemos».
Los científicos examinaron los niveles y la eficiencia cerebral de 169 pacientes con función cognitiva normal y 343 pacientes con mayor riesgo de desarrollar la enfermedad de Alzheimer, y determinaron el grado de adherencia de los pacientes a la dieta mediterránea. La edad media de los participantes era de 69 años.
Mediante pruebas cognitivas, resonancias magnéticas y análisis del líquido cefalorraquídeo, los investigadores estudiaron la correlación entre el grado de adherencia a la dieta mediterránea y sus efectos sobre el sistema nervioso.
Véase también: Noticias de saludLos investigadores señalaron que un mayor cumplimiento de la dieta mediterránea se correlacionaba con un mayor volumen de materia gris en la región mesotemporal, una mejor memoria y una menor patología amiloide y tau.
Más concretamente, el volumen de la región mesotemporal mediaba la asociación entre la dieta mediterránea y la memoria. Por último, la adherencia a la dieta mediterránea moderaba favorablemente las asociaciones entre el amiloide, la proteína tau y la atrofia mesotemporal.
«Nuestros hallazgos corroboran la visión de la dieta mediterránea como factor protector contra el deterioro de la memoria y la atrofia del lóbulo temporal medio», escribieron los científicos. «Es importante destacar que sugieren que estas asociaciones podrían explicarse por una disminución de la amiloidosis y la patología tau».
«Los estudios longitudinales y de intervención dietética deberían examinar más a fondo esta hipótesis y sus implicaciones terapéuticas», añadieron.
La correlación entre la adherencia a la dieta mediterránea y sus efectos beneficiosos sobre la eficiencia cerebral y la longevidad ha sido durante mucho tiempo el centro de otras investigaciones. La mayoría afirma que la dieta mediterránea es una herramienta preventiva contra la aparición de la demencia en edades avanzadas.
También se ha demostrado que el consumo regular de aceite de oliva virgen extra —uno de los principales componentes de la dieta mediterránea— mitiga algunas de las afecciones que podrían provocar disfunción cognitiva en las personas mayores.
«Sigue acumulándose una montaña de pruebas de que, en lo que respecta a la salud cerebral, somos lo que comemos», declaró a la CNN Richard Isaacson, director de la Clínica de Prevención del Alzheimer de Weill Cornell Medicine y del New York-Presbyterian Hospital, quien no participó en el estudio.
«En este importante estudio, los investigadores demostraron que es posible no solo mejorar la función cognitiva, más concretamente la memoria, sino también reducir el riesgo de padecer la enfermedad de Alzheimer», añadió.