Un nuevo estudio relaciona el consumo de aceite de oliva con una menor incidencia de enfermedades autoinmunes
Los investigadores descubrieron que el consumo de aceite de oliva favorece una microbiota intestinal saludable y frena el desarrollo de patógenos intestinales que merman la función inmunitaria.
Los investigadores han descubierto una correlación positiva entre seguir la dieta mediterránea y una menor prevalencia de enfermedades autoinmunes.
Uno de estos hallazgos es la relación entre los compuestos fenólicos presentes en el aceite de oliva y la función de apoyo de las células inmunitarias.
Un nuevo estudio publicado en Frontiers in Immunology ha revelado que el aceite de oliva posee propiedades antimicrobianas que actúan contra los patógenos intestinales, impidiendo su colonización y favoreciendo la proliferación de la función inmunitaria.
Véase también: Noticias de saludLos ácidos grasos poliinsaturados omega-3 presentes en el aceite de oliva inhiben la inflamación y favorecen la microbiota intestinal beneficiosa.
El estudio explicó además que los ácidos grasos poliinsaturados omega-3 disminuyen la presencia de bacterias proinflamatorias, lo que conduce a una reducción de la respuesta autoinmune.
La prevalencia de las enfermedades autoinmunes ha aumentado anualmente desde la década de 1960. En la actualidad, existen más de 100 enfermedades autoinmunes identificadas.
Las enfermedades autoinmunes están causadas por un sistema inmunitario hiperactivo que ataca por error a las células sanas del organismo.
El aumento de la autoinmunidad se ha relacionado con una dieta de baja calidad, un estilo de vida sedentario y un microbioma intestinal desequilibrado. Una dieta rica en alimentos procesados y comida rápida son factores desencadenantes de las enfermedades autoinmunes.
Los investigadores se centran ahora en incluir las vías metabólicas, ya que la mayoría de los casos de enfermedades autoinmunes van
acompañados de síndrome metabólico.
El síndrome metabólico es el nombre que se da a un grupo de afecciones, concretamente la diabetes, la obesidad y las enfermedades cardíacas. El punto en común entre las enfermedades autoinmunes y el síndrome metabólico es la inflamación causada por las células inmunitarias.
Otro estudio publicado en Frontiers in Immunology se centró en el consumo de polifenoles, incluidos los que se encuentran en el aceite de oliva virgen extra, y sus efectos antiinflamatorios.
Polifenoles
Los polifenoles son compuestos naturales presentes en el aceite de oliva. Pertenecen a una clase de antioxidantes que han demostrado tener diversos beneficios para la salud. Algunos de los polifenoles más abundantes en el aceite de oliva son el hidroxitirosol, el tirosol, la oleuropeína y el ligstrósido. Se ha demostrado que estos polifenoles tienen propiedades antiinflamatorias, antioxidantes y antivirales. También se han relacionado con un menor riesgo de enfermedades cardiovasculares, ciertos tipos de cáncer y otras afecciones crónicas. La cantidad y el tipo de polifenoles en el aceite de oliva pueden variar en función de factores como la variedad de aceitunas utilizadas, el método de extracción y las condiciones en las que se cultivaron las aceitunas. Se considera generalmente que el aceite de oliva etiquetado como «virgen extra» tiene una mayor concentración de polifenoles que los de calidades inferiores.
Algunos de sus beneficios incluyen la reducción del peso corporal, el perímetro de la cintura, la presión arterial sistólica y la resistencia a la insulina.
Estos beneficios indican una capacidad para reducir el síndrome metabólico al disminuir los factores que contribuyen a él. Los beneficios también incluirían aquellos relacionados con las enfermedades autoinmunes.
El consumo de aceite de oliva virgen extra activa múltiples vías metabólicas a través de sus polifenoles y compuestos fenólicos, lo que induce una protección inmunológica.
Las investigaciones han indicado que el consumo diario de aceite de oliva y seguir una dieta de estilo mediterráneo puede combatir conjuntamente las enfermedades autoinmunes y el síndrome metabólico.
Aún no está claro si el consumo diario de aceite de oliva puede revertir la autoinmunidad existente. No obstante, se ha demostrado que reduce la inflamación, lo que permite una disminución de los síntomas autoinmunes.