El papel del aceite de oliva en los signos característicos del envejecimiento

Un artículo de revisión analiza el papel de los ácidos grasos monoinsaturados y los polifenoles del aceite de oliva virgen extra en el proceso de envejecimiento a nivel celular y molecular.

En su búsqueda de la causa del envejecimiento y de posibles formas de reducirlo, detenerlo o incluso revertirlo, los científicos han identificado nueve «características distintivas» que contribuyen al proceso normal de envejecimiento.

Estos procesos incluyen la inestabilidad genética, el acortamiento de los telómeros, la alteración epigenética, la pérdida de proteostasis, la desregulación de la detección de nutrientes, la disfunción mitocondrial, la senescencia celular, el agotamiento de las células madre y la alteración de la comunicación intracelular.
Véase también: Beneficios
del aceite de oliva para la salud El proceso de envejecimiento abarca varios cambios que se producen a nivel celular y molecular y que provocan un deterioro progresivo de las funciones fisiológicas.

De los diversos enfoques adoptados para frenar el proceso de envejecimiento, se ha investigado ampliamente el papel de la dieta. No es de extrañar que la dieta mediterránea, rica en AOVE, que se ha asociado con una mayor longevidad, así como con un menor riesgo de padecer enfermedades como el cáncer, las cardiopatías, el párkinson y el alzhéimer, sea de especial interés.

Un artículo de revisión, publicado el 29 de enero de 2016 en la revista Molecules, analiza específicamente el papel de los ácidos grasos monoinsaturados y los polifenoles del AOVE en el proceso de envejecimiento a nivel celular y molecular.

Según el artículo, los componentes del aceite de oliva virgen extra pueden tener un efecto directo sobre las células humanas debido a sus propiedades antioxidantes o, indirectamente, por su capacidad para modular la expresión génica.

El daño oxidativo en el ADN puede ser provocado por agentes físicos, químicos y biológicos externos, o por procesos internos, como los errores de replicación del ADN, que pueden causar inestabilidad genética. En un estudio con animales, el nivel de daño en el ADN del grupo alimentado con aceite de oliva virgen (AOV) fue la mitad del daño observado en el grupo alimentado con aceite de girasol.

Según algunos estudios, los extractos de fenoles del aceite de oliva podrían ser eficaces para prevenir el daño en el ADN causado por el peróxido de hidrógeno en las células humanas. Esto podría deberse a las propiedades quelantes de iones metálicos y de eliminación de radicales libres del extracto de fenoles del aceite de oliva. Sin embargo, otros estudios sugieren que los fenoles del AOV podrían proteger el APEX1, un gen de reparación del ADN.

La longitud de los telómeros, que son estructuras nucleoproteicas que protegen los extremos de los cromosomas, se acorta durante el proceso normal de envejecimiento. Un telómero corto se asocia con una menor esperanza de vida y una mayor susceptibilidad a las enfermedades crónicas relacionadas con la edad.

Aunque están influidos en gran medida por factores genéticos, los factores ambientales y de estilo de vida, como la dieta, el tabaquismo y la edad, también influyen en los telómeros. Si bien en un estudio se informó de una relación positiva entre la longitud de los telómeros de los leucocitos y el cumplimiento de la dieta mediterránea, el efecto no se observó en todos los grupos de población, ya que se comprobó que era eficaz en personas de raza blanca, pero no en hispanos ni afroamericanos.

Las enfermedades relacionadas con la edad, como el Alzheimer y el Parkinson, se producen cuando se altera la homeostasis proteica o proteostasis, lo que da lugar al desdobramiento, el plegamiento incorrecto o la agregación de proteínas. Estudios in vitro muestran que los fenoles del aceite de oliva virgen extra pueden regular la homeostasis proteica y podrían utilizarse para prevenir o tratar estas enfermedades.

Los fenoles del AOVE también pueden provocar cambios epigenéticos, regular las alteraciones en la detección de nutrientes y la función de las células madre asociadas al envejecimiento. Además, los fenoles del aceite de oliva tienen propiedades antiinflamatorias que pueden ser beneficiosas para prevenir enfermedades como la aterosclerosis.

Basándose en una revisión de la literatura, los autores del artículo concluyeron que el aceite de oliva tiene un efecto beneficioso sobre todos los signos característicos del envejecimiento a nivel celular y molecular, y sugieren que se realicen más investigaciones en este ámbito.