El sector del aceite de oliva italiano demuestra su resistencia en un nuevo informe
Un informe de Ismea reveló que las exportaciones y la agricultura ecológica en Italia crecieron, a pesar de que la producción y el consumo siguen disminuyendo.
La campaña agrícola 2024/25 se cierra con una producción de 250 000 toneladas métricas, mientras que los rendimientos del aceite de oliva en Italia siguen disminuyendo —con una media un 9 % inferior en esta década en comparación con la anterior—.
Las últimas cifras publicadas por Ismea, la agencia pública de servicios al mercado agrícola, también confirmaron que el consumo per cápita de aceite de oliva en Italia disminuyó en 2024, lo que indica un cambio en la actitud de muchos hogares hacia este producto básico.
El informe de Ismea muestra que el consumo de aceite de oliva se redujo en 2024 a 440 804 toneladas, en comparación con las 474 405 toneladas registradas en 2023 y las 518 694 toneladas de 2022.
Véase también: Las exportaciones europeas de aceite de oliva se recuperanLos datos muestran que el italiano medio consume unos 7,5 litros de aceite de oliva al año. En 2019, el consumo per cápita alcanzó los 7,6 litros. Siete años antes, el consumo era de 12 litros per cápita.
«Los consumidores a menudo no conocen la diferencia entre un producto y otro», declaró a Olive Oil Times Anna Cane, presidenta del grupo de aceite de oliva de la Asociación Italiana de la Industria de Aceites Comestibles (Assitol).
«Los consumidores tienden a valorar la sostenibilidad o la calidad, pero cuando eso implica opciones más caras, la mayoría se decanta por la opción más barata», añadió, insinuando la necesidad de que todo el sector promueva mejor las cualidades únicas del aceite de oliva virgen extra entre los consumidores italianos.
En los primeros meses de 2025, Ismea informa de un aumento de las ventas de aceite de oliva más barato en las grandes cadenas de distribución alimentaria, donde los descuentos y las ofertas especiales suelen dominar el panorama.
En este contexto, las ventas de aceite de oliva virgen extra están creciendo un 24 % en los primeros meses de 2025 en comparación con el mismo periodo de 2024.
El informe destaca cómo el consumo de aceite de oliva en Italia ha sido históricamente mucho mayor que la producción.
Junto con las necesidades de los grandes exportadores italianos, esta diferencia es uno de los factores que impulsan el aumento de las importaciones de aceite de oliva en Italia.
Las importaciones alcanzaron las 446 000 toneladas en 2024, un 2,3 % más que el año anterior. Su valor fue de 3131 millones de euros, un 28 % más que en 2023.
De enero a abril, las importaciones crecieron un 66 % en comparación con el mismo periodo de 2024, superando las 250 000 toneladas.
Curiosamente, su valor descendió un 13 % con respecto al año anterior, ya que las cotizaciones internacionales del aceite de oliva también se redujeron considerablemente.
Según Ismea, los productores italianos de aceite de oliva están demonstrando una resiliencia significativa a pesar de los recientes desafíos a los que se enfrenta el sector.
Las exportaciones de aceite de oliva italiano en 2024 crecieron un 6,8 %, hasta alcanzar las 344 000 toneladas, con un valor superior a los 3090 millones de euros, un 43 % más que en 2023.
Los datos correspondientes al inicio de 2025 siguen una tendencia similar: las ventas de aceite de oliva virgen extra entre enero y abril de 2025 alcanzaron las 108 671 toneladas, un 26 % más que en el mismo periodo de 2024. El valor disminuyó un 5,4 % debido a la bajada de los precios en los mercados internacionales.
En 2024, las exportaciones de aceite de oliva representaron el 4,5 % del total de las exportaciones alimentarias de Italia.
Según Ismea, la resiliencia del sector también queda confirmada por varios indicadores significativos.
Véase también: El turismo de las DOP e IGP impulsa la industria del aceite de oliva en ItaliaEn todo el país hay actualmente 620 000 empresas registradas dedicadas a la producción de aceite de oliva, con más de 4200 almazaras en activo. No se han producido variaciones significativas en la mayor parte del país en los últimos años.
«[La caída de la producción] está relacionada con factores climáticos y con las temporadas de fructificación alternas, pero ya se observan signos de recuperación», escribieron los autores del informe.
El 58 % de las explotaciones olivareras italianas gestionan menos de tres hectáreas, y solo el 17 % explota olivares de entre 10 y 200 hectáreas.
Curiosamente, el informe señala una tendencia al aumento del tamaño de los olivares en el norte de Italia. Por el contrario, el sur del país sigue siendo, con diferencia, el más significativo en términos de hectáreas y rendimientos.
Ismea señaló que, en Piamonte, entre 2020 y 2024, las explotaciones olivareras ampliaron su superficie en un 40 %. Se registra un 16 % en Friuli-Venecia Julia y un 10 % en otras regiones del norte.
En el sur de Italia, el número de olivares se redujo un 6 % en Campania y un 5 % en Apulia. Solo Sicilia aumentó el cultivo de olivos, con un incremento del número de hectáreas del 20 %.
La calidad y el valor de los terruños únicos son, cada vez más, factores clave para los productores italianos: el aceite de oliva virgen extra registrado bajo una indicación geográfica representó el 5 % de la oferta italiana de aceite de oliva en 2024, consolidando una tendencia al alza en los últimos años.
«El aceite de oliva italiano es un símbolo de calidad, cultura e identidad. Los resultados en los mercados internacionales confirman la capacidad del sector para generar valor y adaptarse, al tiempo que mantiene un fuerte vínculo con la tierra y mira con confianza hacia nuevos retos», afirmó Sergio Marchi, director general de Ismea, durante la presentación del informe.
De hecho, el informe destaca el papel cada vez más importante que desempeña la olivicultura ecológica en Italia.
En 2024, el 15 % de la producción total de aceite de oliva era ecológica, procedente de 279 000 hectáreas de olivares ecológicos y representando el 24 % de la superficie total dedicada al cultivo del olivo en el país, que aumenta cada año.
Las regiones meridionales de Apulia, Calabria y Sicilia, las zonas olivareras más importantes de Italia, albergan el 72 % del cultivo ecológico de olivos.
Ismea señaló que, para adaptarse al cambio climático y hacer frente a la disminución de los rendimientos, ya existen varias medidas de apoyo al sector.
La agencia enumeró los 34,6 millones de euros de financiación previstos en el plan estratégico de la Política Agrícola Común (PAC) para el periodo 2023 – 2027, los 100 millones de euros destinados a la renovación de almazaras, 30 millones de euros para hacer frente a la Xylella fastidiosa y otros incentivos y fondos para la mejora de la calidad relacionados con la PAC.
«Un paquete estratégico que apoya al sector en su transición hacia modelos de producción innovadores, sostenibles y orientados al valor, con el objetivo de recuperar nuevos volúmenes de producción», concluyeron los autores del informe.