Se prevé un fuerte aumento de los costes de producción en Italia
Las asociaciones de productores advierten de que los costes de producción podrían aumentar un 12 % en 2022, debido al incremento de los precios de la energía y de las materias primas.
El aumento de los precios en el sector energético italiano está afectando a la agricultura y a la producción de aceite de oliva. Sin embargo, las asociaciones agrícolas locales temen que el repunte de los costes de producción pueda ser solo el principio.
Según el consorcio italiano de productores de aceite de oliva, Unaprol, los productores de aceite de oliva se enfrentan ahora a un aumento de los costes de producción del 12 %, de media, debido a la energía y las materias primas.
Esto allana el terreno para relanzar nuestra acción contra la venta por debajo del coste del aceite de oliva virgen extra en los grandes canales de distribución, algo que nuestro sector lleva años intentando conseguir.
El consorcio ha advertido de que los costes adicionales están perjudicando a un sector que ya se ha enfrentado a diversos retos en los últimos años.
En una nota, Unaprol ha manifestado su «gran preocupación por la situación económica negativa que atraviesa uno de los sectores agroalimentarios clave de Italia».
Véase también: Tras grandes ganancias, los precios del aceite de oliva español comienzan el año establesUnaprol añadió que el sector ya se enfrenta a rendimientos de aceite de oliva inferiores a lo esperado y a «precios de venta que a menudo son inadecuados, hasta el punto de perjudicar a las empresas agrícolas».
La nota de Unaprol se refería a lo que los productores de aceite de oliva del país consideran un problema creciente: los grandes minoristas de alimentación que venden aceite de oliva virgen extra a precios significativamente rebajados.
Sin embargo, una nueva ley aprobada por el Gobierno italiano a finales del año pasado se propone limitar este tipo de prácticas de mercado. Según Assitol, la Asociación Italiana de la Industria del Aceite Comestible, la nueva ley ayudará a proteger los precios al productor.
«Esto allana el terreno para relanzar nuestra acción contra la venta por debajo del coste del aceite de oliva virgen extra en los grandes canales de distribución, algo que nuestro sector lleva años intentando conseguir», declaró Anna Cane, presidenta del grupo de aceite de oliva de Assitol, a Olive Oil Times en diciembre.
Según Unaprol, el aumento de los costes de producción para los agricultores se debe principalmente «al combustible, cuyo precio casi se ha duplicado en los últimos meses, a los costes energéticos y al aumento de los precios del vidrio (un 15 %) y del papel (un 70 %), ambos necesarios para el embotellado y el envasado».
«Corremos el riesgo de que este repunte de los precios repercuta en las exportaciones», advirtió David Granieri, presidente de Unaprol. «Por eso estamos preocupados, y también porque la situación de incertidumbre relacionada con la pandemia de la COVID-19 sigue afectando al consumo en canales de venta relevantes, como hoteles y restaurantes».
Los costes energéticos y los precios de los fertilizantes y los piensos, que alcanzan nuevos máximos, también preocupan a la asociación de agricultores italianos, Confagricoltura, que advirtió de que todo ello podría afectar significativamente a las exportaciones agroalimentarias italianas.
«Dada la subida del precio del gas natural, que se ha disparado un 700 %, varios compuestos necesarios para la próxima temporada podrían llegar al mercado en volúmenes insuficientes», afirmó Massimiliano Giansanti, presidente de Confagricoltura. «Cada vez más empresas de transformación alimentaria están cerrando sus operaciones, lo que también limita la capacidad de los productores para colocar sus productos».
La asociación también destacó que la cadena agroalimentaria representa el sector económico más relevante del país, con una facturación anual de más de 54 000 millones de euros y es responsable de 3,6 millones de puestos de trabajo.