La EPA planea hacer frente al desperdicio de alimentos en un esfuerzo por reducir las emisiones de carbono

Las Naciones Unidas han constatado que el desperdicio de alimentos es responsable de hasta el 10 % de las emisiones mundiales de gases de efecto invernadero.

La Agencia de Protección Ambiental (EPA) convertirá la reducción del desperdicio de alimentos en un componente clave de los esfuerzos del presidente Joe Biden para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero.

El anuncio de la agencia se produce tres meses después de que el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA) informara de que el desperdicio de alimentos es responsable de entre el 8 % y el 10 % de las emisiones globales de gases de efecto invernadero.

Al alinear nuestro objetivo con la meta de desarrollo sostenible de la ONU, Estados Unidos estaría fomentando acciones e inversiones en la prevención del desperdicio de alimentos.– Claudia Fabiano, especialista en protección ambiental, EPA

El PNUMA estableció en su informe sobre el tema formas de recopilar y analizar datos para comprender mejor el alcance total del problema y propuso medidas para hacer frente al desperdicio de alimentos.

En última instancia, el PNUMA quiere reducir el desperdicio de alimentos a nivel mundial en un 50 % antes de 2030, un objetivo de desarrollo sostenible de esta organización supranacional.

Véase también: El cambio climático está alterando los perfiles nutricionales de los cultivos del mundo

«Al alinear nuestro objetivo con la meta de desarrollo sostenible internacional, Estados Unidos estaría fomentando acciones e inversiones en la prevención del desperdicio de alimentos y en mantener los alimentos en la cadena de suministro humana, en lugar de centrarse únicamente en desviarlos de los vertederos y las incineradoras», declaró Claudia Fabiano, especialista en protección medioambiental de la EPA, en una reciente conferencia celebrada en Nueva York.

«Esto realmente impulsaría reducciones más significativas en las emisiones de gases de efecto invernadero», añadió.

Según Fabiano, la EPA ha invertido 3 millones de dólares (2,5 millones de euros) en la digestión anaeróbica —un proceso natural en el que los microorganismos descomponen la materia orgánica— y tiene previsto invertir otros 2 millones de dólares (1,7 millones de euros) para el próximo año.

Sin embargo, añadió que «el compostaje y la digestión anaeróbica deben fomentarse para los restos de comida inevitables; queremos centrarnos en los aspectos de prevención».

Con ese fin, la EPA publicará este verano una serie de informes que resumirán los últimos hallazgos científicos sobre el desperdicio de alimentos.

«Esto debería ayudar a sentar las bases científicas para la elaboración de políticas y las inversiones del sector privado», afirmó Fabiano, añadiendo que la EPA tiene previsto basarse en un plan de acción contra el desperdicio de alimentos propuesto por cuatro organizaciones a la administración Biden y al Congreso de los Estados Unidos el pasado mes de abril.

El plan, elaborado conjuntamente por investigadores de la Universidad de Harvard, el Consejo para la Defensa de los Recursos Naturales, ReFED y el Fondo Mundial para la Naturaleza, señala que hasta el 40 % de los alimentos producidos en EE. UU. se desperdician, lo que supone un coste estimado para la economía de 408 000 millones de dólares (344 000 millones de euros) al año.

Los autores del plan de acción hicieron un llamamiento al Congreso y a la administración Biden para que proporcionen más fondos a los gobiernos locales con el fin de crear infraestructuras de reciclaje de residuos orgánicos, continuar investigando el tema y poner en marcha campañas de cambio de comportamiento.

«Creo que también tenemos muchas esperanzas de que nosotros [la EPA] podamos trabajar en algunas de las prioridades importantes que se han establecido en el plan de acción contra el desperdicio de alimentos del que hemos estado hablando hoy», concluyó Fabiano.