La Comisión Europea anuncia una consulta pública sobre el etiquetado de los alimentos
Los interesados tendrán hasta el 7 de marzo de 2022 para participar. Aproximadamente un tercio de los comentarios ya publicados proceden de los cuatro principales países productores de aceite de oliva.
La Comisión Europea ha anunciado una consulta pública sobre las modificaciones propuestas al etiquetado de los alimentos con el objetivo de ayudar a los consumidores a tomar decisiones alimentarias más saludables y sostenibles, así como de combatir el desperdicio de alimentos.
Las iniciativas de la Comisión forman parte de la estrategia «De la granja a la mesa», recientemente aprobada, que forma parte del Pacto Verde Europeo anunciado en 2019.
Aunque las partes interesadas tienen hasta el 7 de marzo de 2022 para presentar sus opiniones, ya se habían recibido 53 contribuciones escritas tras solo tres días.
Véase también: El Parlamento Europeo aprueba la reforma de la PAC en medio de una fuerte oposiciónEl 31 % de estas procedían de los países productores de aceite de oliva: España, Italia, Portugal y Grecia.
Numerosos grupos han criticado el sistema de etiquetado Nutri-Score en la parte frontal del envase en estos países, que se percibe como el favorito. El problema es la puntuación otorgada al aceite de oliva virgen extra —una C amarilla—, que es inferior a la puntuación otorgada a las bebidas carbonatadas edulcoradas artificialmente, como la Coca-Cola Zero.
Uno de los principales objetivos de la consulta es decidir sobre el etiquetado nutricional. La Comisión está barajando actualmente cinco opciones principales, que van desde la información voluntaria hasta una etiqueta nutricional armonizada en la parte frontal del envase, que sería obligatoria en toda la Unión Europea.
Sin embargo, los criterios utilizados para determinar cómo se presenta el valor nutricional son el tema que más preocupa a los productores de aceite de oliva y a los defensores de la dieta mediterránea.
La batería italiana Nutrinform ha recibido un apoyo considerable como alternativa al Nutri-Score. En lugar de asignar a cada producto una «calificación» que va de la A verde a la E roja, ofrece datos numéricos específicos y aísla las grasas saturadas del resto de lípidos.
Por su parte, investigadores de la Universidad de Bari, en Apulia (Italia), han propuesto el Med Index, que tiene en cuenta la sostenibilidad y el impacto medioambiental de los alimentos y bebidas.
Además de las cuestiones relacionadas con la información nutricional, la Comisión busca un consenso sobre la ampliación del uso obligatorio del etiquetado de origen, señalando que «los consumidores se ven cada vez más influidos por una serie de consideraciones a la hora de tomar decisiones alimentarias, entre ellas el origen de los alimentos y la longitud de la cadena de suministro alimentario».