Los principales consorcios de quesos con DOP de Italia se unen para oponerse al Nutri-Score
Los consejos de administración de los consorcios de las denominaciones de origen protegidas (DOP) Parmigiano Reggiano y Grana Padano han manifestado que ambos rechazan el Nutri-Score. La etiqueta también se enfrenta a nuevos retos en España.
Las organizaciones responsables de dos especialidades queseras italianas tradicionales rivales, el Parmigiano Reggiano y el Grana Padano, celebraron una reunión conjunta de sus juntas directivas por primera vez en su historia.
En la reunión, los dos consorcios responsables de estos quesos, amparados por la Denominación de Origen Protegida, afirmaron que trabajarían juntos para oponerse a la adopción del Nutri-Score como sistema oficial de etiquetado nutricional en la parte frontal del envase (FOPL) en Italia y Europa.
Los quesos se ven penalizados por su contenido en grasas, pero no se tiene en cuenta la gran cantidad de nutrientes estratégicos que aportan.
También decidieron que se cancelarán las autorizaciones de los operadores de sus respectivas cadenas de distribución si añaden el Nutri-Score o sistemas similares a las etiquetas de estos dos tipos de queso.
«Las cualidades nutricionales del Grana Padano y el Parmigiano Reggiano los convierten en dos de los productos alimenticios con DOP más apreciados por los consumidores», Renato Zaghini, presidente del Consorcio de la DOP Grana Padano.
Véase también: La Asociación de Exportadores de Creta rechaza el Nutri-Score«Nutri-Score contradice las recomendaciones más consolidadas y actualizadas compartidas por nutricionistas de todo el mundo, según las cuales el equilibrio adecuado entre calidad y cantidad es la clave para una alimentación saludable a cualquier edad», añadió.
El algoritmo de Nutri-Score asigna una puntuación con letras de colores a los alimentos, desde la «A verde», que es la más saludable, hasta la «E roja». Tiene en cuenta el contenido nutricional de los alimentos, como las grasas, la sal y los azúcares por cada 100 gramos, y su objetivo es permitir a los consumidores comparar rápidamente productos de la misma categoría.
Según los dos consorcios, cuyos volúmenes de comercio son, con diferencia, los más significativos entre las DOP italianas, sistemas como el Nutri-Score son engañosos para los consumidores.
«Estos sistemas no tienen en cuenta el equilibrio entre los diferentes alimentos en una dieta, ni consideran las características organolépticas globales de los propios productos», afirmaron las juntas directivas de ambos consorcios en un comunicado de prensa.
«Los quesos se ven penalizados por contener grasas, pero no se tiene en cuenta el gran contenido nutricional estratégico que ofrecen: calcio, ácidos grasos funcionales, vitaminas liposolubles y aminoácidos esenciales», añadieron. «Es decir, elementos valiosos para una dieta sana y equilibrada».
Nutri-Score clasifica los dos tipos de queso italianos con una «D naranja», pero según los consorcios, una comida con 80 gramos de pasta, 20 gramos de aceite de oliva virgen extra y 20 gramos de queso DOP acabaría clasificándose como «B verde claro» o incluso «A verde».

«Por eso hay que considerar que los sistemas de etiquetado basados en el estilo de semáforo devalúan las DOP, ya que desalientan el consumo sin que exista ninguna razón nutricional», escribieron las juntas directivas de los Consorcios.
Las dos juntas acordaron apoyar las iniciativas del Gobierno italiano contra la implantación del Nutri-Score en toda Europa y pidieron a todas las organizaciones de DOP que se unieran a ellas «para salvaguardar la salud de los consumidores y las inversiones de las empresas que apuestan por la calidad y la sostenibilidad».
En consecuencia, los Consorcios de las DOP Parmigiano Reggiano y Grana Padano afirmaron que «no autorizarán las etiquetas oficiales de las DOP a los operadores de la cadena alimentaria que decidan adoptar dichas etiquetas en el envase de los productos de las dos DOP».
La federación italiana de la industria alimentaria, Federalimentare, también se ha pronunciado en contra de Nutri-Score, acusándolo de ser perjudicial para la sostenibilidad alimentaria.
En un artículo del Huffington Post, el presidente de Federalimentare, Ivano Vacondio, escribió que la sostenibilidad es el principal reto global para la industria agroalimentaria.
«En nombre de la sostenibilidad, ha comenzado el juego del Nutri-Score y, en nombre de la sostenibilidad, hoy muchos acusan a la dieta mediterránea y favorecen sistemas alimentarios masivos y uniformes que están muy lejos de los valores nutricionales de nuestros alimentos “Made in Italy”», escribió Vacondio.
Aunque la sostenibilidad es el núcleo del sector agroalimentario, añadió, «hay países que quieren atacar la calidad italiana y poner en marcha intentos desproporcionados para erosionar la cuota de mercado de la industria alimentaria italiana, que en 2019 alcanzó los 35 900 millones de euros, y que en 2021 aspira a repetir o incluso superar esos volúmenes».
Nutri-Score, que ha sido adoptado en un número cada vez mayor de países europeos, también ha sido muy criticado en España, donde sigue habiendo oposición a su implantación.
En Andalucía, la mayor región productora de aceite de oliva del mundo, el Parlamento regional acaba de votar una resolución en la que se pide al Gobierno nacional «que detenga la implantación del sistema de etiquetado Nutri-Score en España con el fin de proteger la producción agroalimentaria y la dieta mediterránea».