Los precios del aceite de oliva tunecino siguen subiendo

Las autoridades locales han confirmado que la cosecha de aceite de oliva ha sido inferior a lo previsto, lo que ha provocado un aumento constante de los precios.

La cosecha de aceitunas en Túnez avanza a un ritmo más rápido que en temporadas anteriores. No obstante, la actual campaña 2022/2023 arrojará una producción considerablemente inferior a la del año pasado, lo que provocará un aumento significativo de los precios del aceite de oliva tunecino.

En su boletín recién publicado, la Oficina Nacional del Aceite de Oliva (ONH) señaló que los precios en noviembre y diciembre subieron de forma constante en Sfax. Un litro de aceite de oliva costaba en diciembre una media de 4,52 €, un nuevo récord para el producto local.

El Observatorio Nacional de la Agricultura (Onagri) señaló que los precios del aceite de oliva en diciembre de 2022 se habían duplicado en comparación con el mismo periodo del año anterior.

Aunque los consumidores tunecinos aprecian el aceite de oliva, la mayor parte de la producción local se destina a los mercados internacionales. En 2021/2022, el país exportó 205 000 toneladas de aceite de oliva, cuando su producción total fue de 240 000 toneladas.

Véase también: El aumento de los precios del aceite de oliva y las exportaciones ayudan a mantener la balanza comercial tunecina

Según las cifras del Consejo Oleícola Internacional (COI), en 2021/2022, Túnez consumió 30 000 toneladas de aceite de oliva.

Afectado por la caída de la producción que han sufrido los principales países productores de aceite de oliva y por la dinámica actual del mercado de los aceites vegetales, el mercado internacional del aceite de oliva mantiene los precios altos, lo que ofrece beneficios cada vez mayores a los exportadores tunecinos.

Según informa AfricanManager, Onagri estimó que, en noviembre de 2022, las exportaciones tunecinas de aceite de oliva se duplicaron con creces en valor total en comparación con las exportaciones registradas en el mismo mes del año anterior, alcanzando los 240,3 millones de dinares tunecinos (72,15 millones de euros).

En su nuevo boletín, la ONH ha confirmado que ya se ha completado casi el 70 % de la cosecha. El organismo público estima una producción total de aceite de oliva de 180 000 toneladas para la temporada.

El observatorio público del país prevé que los productores locales recojan 900 000 toneladas de aceitunas, un 15 % menos que en la campaña del año anterior.

Según la ONH, la caída prevista de la producción se debe principalmente al clima árido y a la sequía que ha afectado a las regiones central y meridional del país, donde operan la mayoría de las grandes explotaciones olivareras.

La sequía ha afectado a Túnez y a amplias zonas de la cuenca mediterránea occidental y de Europa occidental. También está repercutiendo en las políticas locales.

«La situación es peligrosa porque la sequía comenzó hace años. De media, las presas funcionan al 25 % de su capacidad, pero algunas han bajado al 10 %», declaró Hammadi Habib, funcionario del Ministerio de Agricultura, al periódico local Zonebourse.

Estas condiciones afectan a la disponibilidad de agua para el riego y a su precio, lo que provoca un aumento continuo de los costes de producción y estimula la inflación de los alimentos en Túnez.

En declaraciones a Reuters, Radhia Smine, responsable del Observatorio Tunecino del Agua, instó a las autoridades a declarar el estado de emergencia hídrica. «Si no actuamos ahora, podríamos acabar sedientos. Miles de familias podrían verse afectadas por la escasez de agua», advirtió.

En respuesta a las difíciles condiciones climáticas, el Ministerio de Economía tunecino anunció que trabajará para construir nuevos embalses y plantas desalinizadoras de aquí a 2025.