España aprueba una nueva normativa sobre la calidad y los estándares del aceite de oliva

Las nuevas leyes actualizan las anteriores, de 1983, y tienen por objeto aportar valor añadido a los productores, fomentar el consumo y luchar contra el fraude.

El Ministerio de Agricultura, Alimentación y Pesca de España ha aprobado, por primera vez en casi 40 años, un nuevo conjunto de leyes y reglamentos que regulan las normas de calidad del aceite de oliva.

La actualización del real decreto de 1983 incluye una serie de requisitos en materia de trazabilidad, elaboración y envasado del producto final.

El ministerio ha señalado que su objetivo es añadir valor a la producción de aceite de oliva virgen extra del país y aumentar la concienciación de los consumidores sobre las cualidades organolépticas y saludables del producto.

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Con ese fin, el ministerio ha restringido el uso de los términos «virgen» y «virgen extra» exclusivamente al aceite de oliva. No se permitirá que ningún otro tipo de aceite comestible utilice estos términos en su etiqueta, incluidos los aceites vegetales que hayan sido mezclados con aceite de oliva virgen o virgen extra.

El ministerio también ha tomado medidas contra la práctica conocida localmente como «refrescado», es decir, la mezcla de aceites de oliva vírgenes de la campaña actual con aceites de campañas anteriores para mejorar las características organolépticas del producto más antiguo.

El ministerio afirmó que esta práctica, que estaba expresamente permitida en el anterior real decreto, acortaba la vida útil de la mezcla resultante.

Para mejorar la trazabilidad y combatir el fraude en el aceite de oliva, el ministerio ha anunciado que pondrá en marcha un sistema digital de trazabilidad estandarizado.

Aunque los detalles sobre el sistema siguen siendo limitados, el ministerio ha señalado que la idea será garantizar que los envíos de aceite a granel vayan acompañados de documentos oficiales de acceso público.

«Este sistema de control, que no existe en ningún otro país del mundo, sitúa a España a la vanguardia de los requisitos de calidad del aceite de oliva», anunció el ministerio.

Junto con la nueva normativa, el ministerio afirmó que colaborará con el sector del aceite de oliva para promover específicamente el consumo de aceite de oliva virgen extra. El ministerio también envió un severo recordatorio al sector de la restauración y la hostelería de que todo el aceite de oliva virgen extra debe suministrarse en envases no rellenables.

La ratificación del real decreto se produce justo cuando el ministerio prevé que las existencias de aceite de oliva alcancen las 378 400 toneladas al final de la campaña 2020/21, lo que supone una disminución sustancial en comparación con el periodo anterior.

La disminución de las existencias de aceite de oliva será una buena noticia para los productores, ya que una menor disponibilidad podría provocar un aumento de los precios del aceite de oliva en la campaña 2021/22.