Las multinacionales del sector alimentario reclaman un cambio rápido en las prácticas agrícolas

Algunos de los mayores productores alimentarios y empresas agroindustriales del mundo afirmaron que es necesario pasar a la agricultura regenerativa para mitigar los efectos del cambio climático.

Un nuevo informe del grupo de trabajo sobre agroindustria de la Iniciativa de Mercados Sostenibles (SMI), una red de destacados directores ejecutivos del sector alimentario, ha instado a los gobiernos y a los productores de alimentos a colaborar en pro de una agricultura más sostenible para evitar que se agrave aún más el cambio climático.

El informe está patrocinado por algunas de las empresas multinacionales de alimentación y agricultura más grandes e influyentes, entre las que se incluyen Bayer, Mars, McCain Foods, Indigo Agriculture y McDonald’s.

En él se establece un plan de acción para promover la agricultura regenerativa, una forma alternativa de producir alimentos que se centra en reducir las emisiones en la agricultura al tiempo que fomenta la salud del suelo y la biodiversidad.

Véase también: La reforma del sistema alimentario puede revertir la deforestación y la desertificación, según un informe

«[La agricultura] representa una gran proporción de las emisiones globales de gases de efecto invernadero», señala el informe. «Si las empresas quieren cumplir sus compromisos de cero emisiones netas y protegerse contra futuras interrupciones en la cadena de suministro, deben facilitar la transición hacia un sistema alimentario más sostenible».

Los autores del informe sostienen que la agricultura, la industria más grande del mundo, puede resolver los retos medioambientales mediante la agricultura regenerativa. Señalan, sin embargo, que la adopción de prácticas agrícolas regenerativas se está retrasando.

«La tasa de crecimiento [de la agricultura regenerativa] debe triplicarse para alcanzar el 40 % de la superficie cultivable mundial en 2030 y cumplir con la necesidad mundial de limitar el cambio climático a 1,5 ºC», escribieron.

El informe también insta a los gobiernos y a la industria alimentaria a abordar la falta de conocimientos sobre cómo implementar la agricultura regenerativa y garantizar que los agricultores de todo el mundo sigan las mejores prácticas.

Grant Reid, presidente del grupo de trabajo y director ejecutivo saliente de Mars, una de las empresas firmantes del informe, destacó la importancia de actuar con rapidez para garantizar que la agricultura desempeñe un papel activo en la lucha contra el cambio climático.

«Nos encontramos en un punto de inflexión crítico en el que hay que hacer algo», afirmó. «La interconexión entre la salud humana y la salud del planeta es más evidente que nunca. Las grandes empresas alimentarias y la agricultura deben desempeñar un papel importante para cambiar eso».

Por otro lado, los críticos afirman que las grandes empresas agroindustriales se encuentran entre las principales responsables de la mala gestión del clima y no tienen más remedio que prestar atención al cambio climático tarde o temprano.

«No creo que ninguna de estas empresas —por ejemplo, McDonald’s— tenga ningún compromiso de reducir las ventas de productos altamente contaminantes», afirmó Devlin Kuyek, investigador de Grain, una organización sin ánimo de lucro que trabaja con pequeños agricultores. «No creo que PepsiCo vaya a decir que el mundo no necesita Pepsi».

Kuyek también subrayó la importancia de los pequeños productores de alimentos y culpó a las grandes corporaciones de socavar la sostenibilidad en la producción alimentaria.

«Los sistemas alimentarios locales y a pequeña escala siguen alimentando a la mayoría de la población del planeta, y la verdadera amenaza es que el sistema industrial se está expandiendo a expensas del sistema verdaderamente sostenible», afirmó. «Las corporaciones están creando una cortina de humo, sugiriendo que forman parte de la solución cuando, inevitablemente, forman parte del problema».