En un intento por impulsar las exportaciones, Argelia planta millones de olivos

La iniciativa surge tras el anuncio del Gobierno de que contribuirá a impulsar las exportaciones de aceite de oliva.

En Argelia se está llevando a cabo una nueva iniciativa para plantar 400 000 hectáreas de olivos en todo el país de aquí a 2024.

Belaâsla M’hamed, presidente del Consejo Interprofesional Nacional del Sector Oleícola de Argelia, afirmó que el programa casi duplicará la superficie total de olivares que se cultiva actualmente en el país, estimada en 500 000 hectáreas.

«Es evidente que el cambio climático y todos los efectos relacionados con él han afectado negativamente a la producción agrícola a escala planetaria, de ahí la necesidad de que nos organicemos mejor», Belaâsla M’hamed, Consejo Interprofesional del Sector Oleícola

El anuncio llega poco después de otra iniciativa del Gobierno argelino para estimular las exportaciones de aceite de oliva mediante la reducción de las trabas burocráticas y la provisión de más recursos a productores y exportadores. El Gobierno considera que el aceite de oliva es uno de los sectores del país con mayor potencial de desarrollo.

Según datos del Observatorio de la Complejidad Económica (OEC), Argelia exportó en 2019 (el último año del que se dispone de datos) aceite de oliva virgen y virgen extra por valor de 178 000 dólares (150 000 euros), lo que supone un aumento de más del 1000 % desde el año 2000.

Véase también: Túnez colabora con los productores para añadir valor a las exportaciones de marca

Argelia también exporta aceites de oliva no vírgenes mezclados con otros aceites vegetales y aceite de oliva lampante, pero en cantidades mucho menores.

Este país norteafricano es el noveno mayor productor mundial de aceite de oliva, pero alrededor del 99 % de su producción anual se destina al consumo interno.

Según datos del Consejo Oleícola Internacional, la campaña 2020/21 fue una mala cosecha, pero los productores aún así obtuvieron 89 500 toneladas. El total representa una caída significativa respecto al récord de 125 500 toneladas de 2019/20 y se sitúa justo por debajo de la media móvil de cinco años.

Argelia es también el cuarto mayor productor de aceitunas de mesa, con una cosecha de 309 500 toneladas en la actual campaña, la segunda cifra más alta de la historia del país. Según el COI, las exportaciones de aceitunas de mesa ascienden a 59 000 dólares (50 000 euros) al año.

Sin embargo, M’hamed argumentó que los métodos de producción, en gran medida fragmentados y tradicionales, utilizados por la mayoría de los olivareros del país son ineficientes e impiden que el sector alcance su pleno potencial.

«Algunos agricultores versados en la producción de aceitunas extraen el aceite ellos mismos, una situación que ya no debería permitirse en aras de una mayor eficiencia del proceso de producción y que puede afectar a la cantidad y la calidad», declaró en una reunión del sector olivarero celebrada en la ciudad norteña de Aïn Defla.

Riego tradicional por cuencas en los olivares argelinos. Foto: Nabil Kherbache.

Según un análisis de Juan Vilar Strategic Consulting (que estima que solo hay 390 000 hectáreas de olivares en el país en lugar de 500 000), alrededor del 75 % de los olivos del país se cultivan de forma tradicional. Muchos de estos árboles se utilizan para la agricultura de subsistencia, que los productores locales consideran más económica que entrar en el mercado de exportación.

M’hamed aboga por una mayor integración del sector y afirma que, de este modo, los olivareros podrían reducir los costes de producción, considerados uno de los mayores obstáculos para impulsar las exportaciones de aceite de oliva.

«Actualmente, el aceite de oliva cuesta entre 700 dinares (4,43 €) y 800 dinares (5,07 €) por litro, una situación que debe cambiar si queremos ser competitivos en materia de exportaciones», afirma M’hamed.

Una de las formas en que M’hamed cree que el sector puede reducir los costes de producción es modernizar sus olivares, convirtiendo los olivares tradicionales en explotaciones de alta densidad y superalta densidad, que solo representan el 19 % y el 6 % de todos los olivares del país, respectivamente.

Argumentó que esto ayudaría a reducir los costes asociados a la recolección de aceitunas y a mitigar el impacto del ciclo natural de alternancia de producción de los árboles.

Hadj Djaâlali, director de la cámara de comercio local, está de acuerdo. En la reunión, afirmó que adoptar estas medidas duplicaría el valor de las exportaciones de aceite de oliva del país, «garantizando entradas adicionales de divisas para el país».

El capital adicional podría utilizarse entonces para invertir en el sector, preparándolo para el clima cada vez más cálido y seco que se prevé como consecuencia del cambio climático. Según datos de Juan Vilar Strategic Consultants, alrededor del 18 % de los olivares de Argelia son de regadío.

Este porcentaje tendría que aumentar drásticamente, ya que los datos del Banco Mundial demuestran que las precipitaciones en momentos cruciales de la temporada de cultivo del olivo están disminuyendo de forma constante. El Banco Mundial también prevé que la precipitación media de marzo a mayo se reducirá en un 16 % durante los próximos 30 años.

«Está claro que el cambio climático y todos los efectos relacionados han afectado negativamente a la producción agrícola a escala planetaria, de ahí la necesidad de que nos organicemos mejor», afirmó M’hamed.