Marruecos prohíbe las exportaciones de aceite de oliva para intentar controlar la subida de los precios
Las autoridades afirman que la prohibición frenará la subida de los precios del aceite de oliva en el país. En otros lugares no servirá de nada.
El Ministerio de Agricultura de Marruecos ha aprobado un decreto para prohibir las exportaciones de aceite de oliva con el fin de frenar la escalada de precios en el mercado nacional.
Este anuncio convierte a Marruecos en el tercer gran país productor de aceite de oliva en aplicar una prohibición de exportación, después de que las autoridades turcas tomaran medidas similares en agosto, seguidas por Siria en septiembre.
Las autoridades de ambos países también alegaron el aumento de los precios del aceite de oliva para justificar sus decisiones de aplicar las prohibiciones de exportación.
Véase también: Por qué los precios del aceite de oliva son más altos en EspañaActualmente, un litro de aceite de oliva en Marruecos se vende al por menor por entre 120 y 150 dirhams (entre 11 y 14 euros), aproximadamente un 64 % más que el precio medio de agosto de 2022. El salario medio mensual neto en Marruecos es de unos 3.900 dirhams (360 euros).
Rachid Benali, presidente de la Interprofesional Marroquí del Aceite de Oliva, afirmó que la medida tiene como objetivo «proteger el poder adquisitivo de los consumidores marroquíes».
A pesar de la mala cosecha del año pasado, que el Gobierno achacó a la sequía, Marruecos sigue siendo el segundo mayor productor y exportador de aceite de oliva de África, por detrás de Túnez.
Según datos del Consejo Oleícola Internacional, el país produjo 156 000 toneladas de aceite de oliva y exportó 28 000 toneladas en la campaña 2022/23.
Los responsables del Ministerio de Agricultura atribuyeron el aumento de los precios del aceite de oliva en el país a la escasez en todo el Mediterráneo tras el nivel más bajo de producción mundial desde la campaña agrícola 2016/17.
Aunque los agricultores y las autoridades de Marruecos tienen la esperanza de que la próxima cosecha supere a la anterior, se prevé que los precios mundiales sigan subiendo, ya que se anticipa otra cosecha muy escasa en España, el mayor productor mundial.
A pesar de que las autoridades tratan de reducir los precios en el mercado interno, la decisión de Marruecos de prohibir las exportaciones podría contribuir a nuevos aumentos de precios en Europa.
Según datos del Ministerio de Industria, Comercio y Turismo de España, aproximadamente el 3 % del total de las importaciones de aceite de oliva del país procedió de Marruecos en los primeros siete meses de 2023. Por su parte, el 11 % procedió de Turquía y el 2,5 % de Siria en el mismo periodo.
Con un 16,5 % de las importaciones españolas en los primeros siete meses de 2023, lo que supone casi 18 millones de kilogramos de aceite de oliva, algunos funcionarios advierten de que las prohibiciones combinadas limitarán aún más el suministro y mantendrán la presión al alza sobre unos precios que rozan los máximos históricos.
«Si un proveedor deja de abastecer a quienes tienen menos, digamos que la situación actual empeora y, en consecuencia, hay menos disponibilidad de aceite en el mercado», explicó a The Objective Rafael Pico Lapuente, director ejecutivo de la Asociación Española de Exportadores, Industria y Comercio del Aceite de Oliva (Asoliva).