Un estudio demuestra los beneficios de la suplementación con aceite de oliva virgen extra en deportistas masculinos

La ingesta de aceite de oliva aumenta los niveles de testosterona y reduce las hormonas del estrés en los deportistas masculinos.

Un estudio publicado por investigadores de Argelia ha demostrado que la ingesta de aceite de oliva virgen extra puede mejorar el estado hormonal de los deportistas masculinos.

La investigación se llevó a cabo con atletas varones sanos de entre 19 y 22 años y reveló que el consumo de aceite de oliva virgen extra se asociaba con un aumento estadísticamente significativo de la testosterona en los grupos que recibieron el suplemento, en comparación con los atletas de los grupos que no recibieron el suplemento y los controles sedentarios.

Numerosos estudios han explorado la influencia del ejercicio en el equilibrio hormonal, reconociéndose al ejercicio como un regulador significativo de la secreción hormonal. El estrés físico, que depende de factores como la naturaleza y la intensidad del ejercicio y la salud individual, puede afectar al eje hipotálamo-hipófisis-gónadas.

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Algunas investigaciones han revelado que el ejercicio tiene efectos mínimos sobre la calidad del semen, mientras que otras han informado de reducciones en el recuento y la motilidad de los espermatozoides. El impacto en los niveles séricos de testosterona puede variar en función de la intensidad y la duración del ejercicio. Los deportistas suelen utilizar suple­mentos dietéticos como los ácidos gra­sos omega-3, los polifenoles, los antiox­idan­tes y las vi­ta­minas para opti­mi­zar su r­e­r­for­mi­za­mien­to.

La dieta mediterránea, rica en aceite de oliva, es muy popular entre los deportistas debido a sus posibles beneficios para la salud. Los aceites de oliva virgen y virgen extra se disti­nguen por sus ácidos grasos monoinsaturados y sus fitoquímicos, como los polifenoles, el escualeno y el alfa-tocoferol.

El estudio, publicado en la revista African Journal of Food, Agriculture, Nutrition and Development, se centró en el impacto del aceite de oliva virgen elaborado con aceitunas Blanquette, que constituyen una parte significativa de la cosecha del este de Argelia.

Esta variedad es rica en ácidos grasos insaturados, incluidos los ácidos oleico y linoleico, y cumple con las normas de calidad del Consejo Oleícola Internacional.

El aceite también es rico en compuestos fenólicos y carotenoides, lo que lo convierte en una potente fuente de antioxidantes. Además, presenta altos porcentajes de inhibición del radical DPPH y del peróxido de hidrógeno, lo que indica sus potentes propiedades antioxidantes.

El grupo de estudio estuvo formado por 30 atletas varones sanos de entre 19 y 22 años, todos ellos sin factores de riesgo cardiovascular. Se dividieron en tres grupos, con regímenes distintos a lo largo de diez semanas.

El grupo 1 recibió 20 mililitros de aceite de oliva virgen al día sin entrenamiento específico. El grupo 2 realizó rutinas de entrenamiento cinco días a la semana y recibió la misma suplementación con aceite de oliva. El grupo 3 siguió la misma rutina de entrenamiento, pero no recibió el suplemento de aceite de oliva.

El suplemento de aceite de oliva fue bien tolerado, sin que los participantes informaran de efectos adversos. El entrenamiento de los dos grupos de corredores consistió en un programa de 10 semanas con ejercicios aeróbicos e intervalos.

La intensidad y la duración del entrenamiento aumentaron gradualmente a lo largo del programa. Los corredores sin entrenamiento del Grupo 3 hacían ejercicio menos de dos horas a la semana, lo que se ajusta a las recomendaciones generales de ejercicio. La dura­ción de la carrera varió entre los grupos, con una mediana de 2 horas y 11 minutos para completar la media maratón.

Se recogieron muestras de sangre en distintos momentos a lo largo del estudio, con muestras en ayunas tomadas antes y después del programa de entrenamiento de 10 semanas y dos días antes y 24 horas después de la carrera de media maratón. Las muestras se analizaron para determinar los niveles de testosterona, hormona luteinizante, hormona folículoestimulante, cortisol e insulina.

Los niveles de testosterona y hormona luteinizante fueron notablemente más bajos en el Grupo 3, los corredores que no tomaron suplementos, mientras que el cortisol aumentó significativamente en este grupo tras las 10 semanas de entrenamiento.

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Además, las concen­tra­ciones de la hormona luteinizante disminuyeron en los corredores sin suple­mentos en compara­ción con el Grupo 2 y los controles seden­tarios. Otras hormonas, como la hormona folículoestimulante y la insulina, no mostraron diferencias significativas entre los tres grupos.

Los efectos del ejercicio sobre la función reproductiva masculina son multifacéticos y están influenciados por la intensidad y la duración del ejercicio, así como por los niveles de forma física individuales.

Los resultados indicaron que los corredores que no recibieron suplementos (Grupo 3) experimentaron una reducción de los niveles de testosterona y de la hormona luteinizante. Se sabe que estas hormonas disminuyen durante el ejercicio intenso, lo que puede afectar a la función reproductiva masculina.

El grupo que tomó suplementos de aceite de oliva virgen (Grupo 2) mostró los niveles más altos de testosterona y hormona luteinizante, lo que pone de manifiesto los posibles beneficios de la suplementación con aceite de oliva para potenciar estas hormonas. El efecto podría atribuirse a la rica composición del aceite en tocoferoles y otros antioxidantes.

El aceite de oliva puede estimular la producción de testosterona a través de diversos mecanismos, como la influencia en el metabolismo del colesterol, las proteínas esteroidogénicas o el eje hipofisario-testicular.

Cabe destacar que la vitamina E, abundante en el aceite de oliva, también desempeña un papel en la producción de testosterona y la función testicular.

Además, se ha demostrado que algunos ácidos grasos y polifenoles de origen vegetal previenen la conversión de la testosterona en dihidrotestosterona, lo que aumenta la complejidad de cómo influye el aceite de oliva en el equilibrio hormonal.

El cortisol, una de las principales hormonas del estrés, aumenta con la intensidad y la duración del ejercicio. En el estudio, los corredores que no tomaron suplementos mostraron niveles de cortisol significativamente más altos tras las 10 semanas de entrenamiento, pero todos los valores se mantuvieron dentro del rango de referencia.

El cortisol y la testosterona representan el equilibrio entre los procesos catabólicos y anabólicos. La suple­mentación con aceite de oliva vir­gen se asoció con una reducción de los niveles de cortisol, lo que indica un posible efecto de reducción del estrés. Mejorar este equilibrio también puede ser benéfico para mantener o restaurar la fertilidad.

Estos hallazgos sugieren que el aceite de oliva puede desempeñar un papel significativo en la mejora de la salud y el rendimiento de los atletas y ponen de relieve las posibles ventajas nutricionales y terapéuticas de incorporar el aceite de oliva, un alimento básico de la dieta mediterránea, en la alimentación de las personas físicamente activas.

La riqueza en antioxidantes y ácidos grasos monoinsaturados del aceite de oliva virgen extra puede contribuir a mejorar el estado hormonal de las personas físicamente activas.