El cambio climático fue el tema principal de la agenda en la reunión de los líderes mundiales en Cornualles con motivo de la cumbre del G7
Los jefes de Estado de las siete democracias liberales más ricas del mundo y sus invitados se comprometieron a seguir reduciendo las emisiones de carbono y promoviendo la sostenibilidad tras reunirse en Inglaterra.
El cambio climático ocupó un lugar central durante la reunión celebrada este fin de semana en Carbis Bay, Cornualles, de los líderes del Grupo de los Siete (G7), un foro político integrado por las siete democracias liberales más ricas del mundo.
Los líderes de Estados Unidos, Canadá, Japón, el Reino Unido, Alemania, Francia e Italia reafirmaron su apoyo al Acuerdo de París y acordaron seguir trabajando juntos para limitar el aumento de la temperatura global a menos de 1,5 ºC por encima de los niveles preindustriales.
En nuestros sectores agrícola, forestal y de otros usos del suelo, nos comprometemos a garantizar que nuestras políticas fomenten la producción sostenible, la protección, la conservación y la regeneración de los ecosistemas, así como el secuestro de carbono.
«Nos comprometemos a acelerar los esfuerzos para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero y mantener al alcance el umbral de calentamiento global de 1,5 °C, reforzando la adaptación y la resiliencia para proteger a las personas de los efectos del cambio climático, deteniendo y revirtiendo la pérdida de biodiversidad, movilizando financiación y aprovechando la innovación para alcanzar estos objetivos», escribieron los líderes en la declaración final de la cumbre.
Véase también: El cambio climático está alterando los perfiles nutricionales de los cultivos del mundoCon el fin de aplicar las nuevas políticas, los líderes han acordado frenar la expansión de las centrales eléctricas de carbón en sus propios países y en el resto del mundo.

Los líderes del G7 en Cornualles
Según un comunicado de prensa de la Casa Blanca, el G7 también ha acordado «poner fin a las nuevas ayudas gubernamentales directas a la generación internacional de energía térmica a partir del carbón sin restricciones antes de que termine este año».
«En términos más generales, reafirmamos nuestro compromiso actual de eliminar las subvenciones ineficientes a los combustibles fósiles para 2025, y hacemos un llamamiento a todos los países para que se unan a nosotros, reconociendo los importantes recursos financieros que esto podría liberar a nivel mundial para apoyar la transición y la necesidad de comprometerse con un calendario claro», añadieron los líderes del G7 en su declaración conjunta.
Además, Estados Unidos, Canadá, el Reino Unido y Alemania destinarán cada año un nuevo fondo de 2000 millones de dólares (1650 millones de euros) a proyectos de producción de energía en países en desarrollo que no incluirán el carbón como combustible, a menos que las nuevas centrales de carbón estén equipadas con tecnologías capaces de capturar sus propias emisiones de carbono.
El fondo también invertirá en tecnología y formación para ayudar a los países en desarrollo a adoptar infraestructuras de producción de energía más limpias y sostenibles.
Esos recursos, según los líderes del G7, «se espera que movilicen hasta 10 000 millones de dólares (8250 millones de euros) en cofinanciación, incluida la del sector privado, para apoyar el despliegue de energías renovables en las economías en desarrollo y emergentes».
«Reafirmamos el objetivo acordado colectivamente por los países desarrollados de movilizar conjuntamente 100 000 millones de dólares (82 500 millones de euros) al año procedentes de fuentes públicas y privadas, hasta 2025», añadieron.
Los líderes del G7 también se han comprometido a trabajar en una agenda de descarbonización industrial para impulsar la innovación y las normas comunes, al tiempo que se reducen las emisiones en áreas clave como la agricultura, el transporte y la producción de acero y cemento.
«En nuestros sectores agrícola, forestal y de otros usos del suelo, nos comprometemos a garantizar que nuestras políticas fomenten la producción sostenible, la protección, la conservación y la regeneración de los ecosistemas, así como el secuestro de carbono», reza la declaración.
Para 2030 o antes, el grupo de siete naciones ha acordado reducir a la mitad las emisiones registradas en cada país en 2010.
Véase también: 2020, el año más caluroso de la historia, culmina la década más cálida del mundoPara 2030, los líderes acordaron trabajar por la protección de al menos el 30 % de todas las tierras y mares. Con este fin, el primer ministro del Reino Unido, Boris Johnson, también ha anunciado un «Fondo Blue Planet» de 500 millones de libras (580 millones de euros) anuales.
Con el objetivo de reducir la contaminación marina y proteger los mares y la biodiversidad, el fondo ayudará a países como Ghana, Indonesia y las naciones insulares del Pacífico a frenar las prácticas de pesca excesiva, al tiempo que se trabaja para proteger los arrecifes de coral y la vida marina.
Los líderes del G7 también señalaron los residuos plásticos como una de las principales áreas de intervención necesarias para preservar la biodiversidad y la vida marina.
El presidente de EE. UU., Joe Biden, también ha anunciado la iniciativa «Build Back Better World» (Reconstruir un mundo mejor) para llegar a los países en desarrollo con una financiación pública y privada masiva y una colaboración destinada a reducir la brecha en materia de infraestructuras.
Aunque aún carece de detalles, la iniciativa estadounidense sitúa la sostenibilidad medioambiental en el centro y se ha ganado el respaldo de los demás países del G7.
«En el centro de nuestra agenda para el crecimiento y la recuperación económicos se encuentra una transformación verde y digital que aumentará la productividad, creará nuevos empleos decentes y de calidad, reducirá las emisiones de gases de efecto invernadero, mejorará nuestra resiliencia y protegerá a las personas y al planeta, mientras nos proponemos alcanzar el objetivo de cero emisiones netas [de gases de efecto invernadero] para 2050», escribieron también los líderes del G7.
Esas estrategias también se propondrán en la próxima conferencia de las Naciones Unidas sobre el clima, la reunión de la COP26, que se celebrará en Glasgow en noviembre.