Puede que no sea mucho para trabajar, pero con una asignación de $ 1.7 millones de dólares del International Olive Council, el peo­ple run­ning the new “Add Some Life” pro­mo­tional cam­paign espero al menos hacer un poco de comer aceite de oliva enfriador.

Entonces, en un "evento de prensa" poco concurrido (es decir, en la misma ciudad) con la Semana de la Moda Mercedes Benz en Nueva York, los tipos de relaciones públicas mezclaron cócteles EVOO el lunes e invitaron a los estadounidenses a ver el aceite de oliva como algo de moda.

First-​year IOC exec­u­tive direc­tor Jean-​Louis Barjol, haciendo su tercer viaje aquí desde que comenzó su trabajo en enero pasado, ha considerado a los Estados Unidos como una "máxima prioridad" para los esfuerzos de promoción de su agencia. Pero mientras Barjol called the cur­rent bud­get merely “a begin­ning,” debe haberse preguntado qué efecto podría tener una pequeña reunión de bloggers de alimentos detrás del Lincoln Center en los hábitos de consumo de aceite de oliva de 450 millones de norteamericanos.

With a culi­nary pre­sen­ta­tion by a trade show-​ready restau­ra­teur from Miami, Michael Schwartz, and an olive oil drink-​maker named Ryan Goodspeed who, with his 6 Twitter fol­low­ers, almost seemed to have been cre­ated espe­cially for the event, early sig­nals that a well-​known “celebrity chef” might be charged with pop­u­lar­iz­ing olive oil in McDonalds Country hit a real­ity check­point in New York.

Still, the gath­er­ing marked the inter­na­tional agen­cy’s first pro­mo­tional foray into the American mar­ket in over ten years, and any effort here is much-​needed good news for the world’s pro­duc­ers weary from years of his­tor­i­cally weak olive oil prices y formidables desafíos.

In propos­ing a link between olive oil and high-​fashion, cam­paign orga­niz­ers seem to be hop­ing they can set a viral spark among influ­encers instead of chip­ping away at the aver­age American’s utter con­fu­sion about olive oil and its prac­ti­cal appli­ca­tions.

Y aunque establecer el valor percibido del aceite de oliva al resaltar sus cualidades sensoriales sin igual ha sido un punto de encuentro de la industria últimamente en lugares como New York y Córdoba, la mayoría de los consumidores potenciales están lejos del Lincoln Center, y aún más lejos de comprender la relevancia de la Semana de la Moda para sus dietas diarias.

Flanqueado por comerciantes de A-list AOVE como Zabars, Fairway Market, y Dean y Deluca, los neoyorquinos del Upper West Side ya usan mucho aceite de oliva y, sin duda, saben más sobre él que cualquiera que tenga conocimiento de Davis, California. Pero desplegarse en Wal Marts en América Central puede gastar $ 1.7 millones bastante rápido, incluso si finalmente puede resultar en una mayor comprensión, apreciación y consumo de un alimento tan importante.

But like the new olive oil shops pop­ping up in tourist trap loca­tions dis­pens­ing dec­o­ra­tive bot­tles of no-​name EVOO for 90 dol­lars per liter like exotic curiosi­ties, the Olive Council’s cat­walk Monday seemed to send yet another con­fus­ing mes­sage at a time when sim­plic­ity and real value might out-​resonate aspi­ra­tional themes.


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