Unos investigadores evalúan la tolerancia a la sequía de 12 variedades de olivo

Se evaluarán variedades de ocho países para comprobar cómo se adaptan a la sequía y al calor en Andalucía.

La Finca La Pontezuela y la Universidad de Córdoba han unido fuerzas en un proyecto de investigación dedicado al estudio de variedades de olivo bien adaptadas a la sequía.

En la plantación de 5 hectáreas, los investigadores evaluarán durante los próximos cinco años 12 variedades de olivo procedentes de Marruecos, Túnez, Italia, Grecia, Turquía, Siria, Irán y España.

Los investigadores las evaluarán en función de su capacidad para adaptarse a condiciones climáticas extremas, como la escasez de lluvias y las altas temperaturas, que son cada vez más habituales debido al cambio climático.

Véase también: Una nueva variedad de olivo revolucionará las plantaciones de alta densidad, según afirma la empresa

A partir de sus evaluaciones, los investigadores pretenden determinar la posibilidad de plantar estas variedades de olivo en toda España y, potencialmente, renovar el acuerdo para continuar con la investigación.

Juan Antonio Gómez-Pintado, presidente de Fina La Pontezuela, afirmó que el proyecto es el primero de este tipo en España.

«Es la primera vez que se lleva a cabo en España un proyecto de investigación de estas características, que une a una universidad pública y a una empresa, y que tiene como objetivo estudiar la adaptación de variedades de olivo de otros países al cambio climático para su posterior implantación en nuestro país», señaló.

«Esta investigación permitirá avanzar en el conocimiento de la tolerancia de diferentes variedades de olivo a las condiciones de escasez de agua, así como de los posibles mecanismos implicados», añadió Carlos Trapero, investigador del departamento de agronomía de la Universidad de Córdoba.

Tras dos años de grave sequía e incendios forestales, los estudios sobre la adaptación de diferentes cultivos a condiciones más cálidas y secas se han convertido en algo crucial para el sector agrícola español.

A pesar de las recientes precipitaciones, la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet) señaló que el país ha recibido un 16 % menos de lluvia en el actual año meteorológico, que comenzó en octubre de 2022, que en el anterior.

Los olivareros de toda Andalucía, la mayor región productora de aceite de oliva del mundo, han declarado a Olive Oil Times que las condiciones en los olivares este año son iguales o peores que las del año pasado.

Mientras los productores de aceite de oliva rezan por la lluvia en septiembre y octubre, el Gobierno español ha aprobado un paquete de ayudas de 2000 millones de euros para el sector agrícola con el fin de mejorar las infraestructuras hidráulicas y proporcionar ayudas directas a ganaderos y agricultores.

Los agricultores sostienen que la ayuda financiera es necesaria para hacer frente a la histórica sequía de España a corto plazo. No obstante, la investigación sobre estrategias de adaptación al clima sigue siendo fundamental para el éxito futuro del sector.

También se están llevando a cabo investigaciones en Andalucía y en las Islas Canarias, un archipiélago volcánico situado frente a la costa del noroeste de África, para estudiar el impacto de la falta de horas de frío en el desarrollo del olivo y en la calidad del aceite de diferentes variedades españolas populares.

La avalancha de nuevos proyectos de investigación se produce después de que Carmen Crespo, consejera de Agricultura, Agua y Desarrollo Rural de Andalucía, afirmara que el sector olivarero debe ser más resiliente.

«Tenemos una sequía que ya no es temporal; es estructural en nuestra región y, por supuesto, afecta al olivar, nuestro principal cultivo», declaró a Olive Oil Times en marzo.