Las pequeñas explotaciones agrícolas de España quedan exentas de la prohibición de quemar residuos agrícolas

Las autoridades españolas anunciaron excepciones a las prohibiciones de quema establecidas en la normativa nacional y en la Política Agrícola Común de la UE.

La prohibición de quemar residuos agrícolas, recogida en la normativa nacional española y en la Política Agrícola Común (PAC) de la Unión Europea, no se aplicará a las pequeñas explotaciones agrícolas de España.

En una nota, la Consejería de Transición Ecológica y Reto Demográfico de la Comunidad de Madrid (MITECO) ha aclarado que la exención se aplica a las microexplotaciones y a las pequeñas explotaciones, que seguirán necesitando autorización de las autoridades locales para quemar.

Las microexplotaciones son aquellas con una facturación anual inferior a 2 millones de euros y que no emplean a más de diez trabajadores. Por su parte, las pequeñas explotaciones no tienen más de 50 empleados y su facturación no supera los 10 millones de euros.

La prohibición de quemas también podría levantarse para quienes utilicen esta práctica como tratamiento fitosanitario de último recurso.

Otras excepciones a la prohibición de quema incluyen las operaciones de gestión forestal que deben eliminar la vegetación muerta. En estos casos, se puede realizar una quema limitada autorizada cuando la cantidad de vegetación pueda considerarse combustible para incendios forestales.

Véase también: Los investigadores predicen incendios forestales más intensos en Europa

Esa excepción permite a los servicios de gestión forestal quemar los restos de la limpieza, la poda, el crecimiento excesivo, los cortes de brotes, el desbroce, el deshojado, etc.

Estas aclaraciones coinciden con la información del anuncio de un periodo de bajo riesgo de incendios forestales que acaba de emitir la Junta de Extremadura, el gobierno de España central.

En dicha orden, la Junta de Extremadura explicó que las exenciones a la prohibición de quema para tratamientos contra plagas solo podrían autorizarse para un número limitado de cultivos cuando estos se vieran manifiestamente afectados por determinadas plagas.

La Junta también especificó que las explotaciones autorizadas solo podrían quemar residuos agrícolas producidos dentro de sus límites.

La naturaleza y el alcance de las excepciones a la normativa vigente han sido el centro de un acalorado debate a nivel nacional y regional.

La quema es una tradición de larga data en muchas explotaciones agrícolas y muchos agricultores la consideran crucial. La plaga de incendios forestales y la introducción de nuevas prácticas agronómicas han afectado a estas tradiciones, ya que los residuos agrícolas suelen ser tratados y reutilizados por los agricultores para enriquecer y proteger el suelo.

Según informa CastellónPlaza, los políticos locales habían solicitado que se eliminara la prohibición de la quema tras su introducción inicial en la ley contra la contaminación del suelo promulgada la pasada primavera.

Según informa Agropopular, la Dirección General del Ministerio, que publicó las aclaraciones, también especificó que las exenciones solo pueden considerarse una interpretación de la ley. Esto significa que su interpretación no es vinculante para los tribunales ni para los jueces.