Europa confirma una fuerte caída en la producción de aceite de oliva

En el último informe sobre las perspectivas agrícolas a corto plazo de la Unión Europea, los expertos de la UE señalaron que la mala cosecha y las escasas existencias seguirán ejerciendo presión sobre los precios.

Los últimos datos publicados por la Comisión Europea confirman una caída del 40 % en la producción de aceite de oliva de los países miembros durante la campaña 2022/23, en comparación con la anterior.

Se estima que la producción en la UE alcanzará las 1 391 000 toneladas, frente a las 2 272 000 toneladas de 2021/22, y muy por debajo de la media de 2 100 000 toneladas de los cinco años anteriores.

Según el informe trimestral de perspectivas agrícolas a corto plazo de la UE, la escasa cosecha y la disminución de las existencias de aceite de oliva podrían provocar nuevas subidas del precio del aceite de oliva.

Véase también: Se prevé un repunte de la producción mundial de aceite de oliva

El Departamento de Agricultura y Desarrollo Rural de la Comisión Europea, autor del informe, señaló que los precios del aceite de oliva en España experimentaron el aumento más significativo de la UE en comparación con la media de los últimos cinco años.

A mediados de julio, el departamento estimó que los precios del aceite de oliva al productor oscilaban entre los 600 € por tonelada registrados en España y los 720 € por tonelada registrados en Italia.

Los autores del informe afirmaron que los precios más altos repercuten en el consumo general, especialmente en los principales países productores de aceite de oliva.

Hace unas semanas, la Unión de Pequeños Agricultores (UPA) señaló que las ventas de aceite de oliva se mantuvieron fuertes en los primeros seis meses de 2023.

No obstante, los expertos del departamento advirtieron de que es probable que el consumo total de aceite de oliva al final de la campaña sea inferior al previsto inicialmente, dada la evolución de los precios.

La comisión pre­vió que el con­sumo apenas superaría el millón de toneladas en España, Italia, Grecia y Portugal, frente a las más de 1,2 millones de toneladas de la campaña anterior.

El informe también señala que se espera que las importaciones de aceite de oliva aumenten hasta las 200 000 toneladas, frente a las 151 000 toneladas de la temporada anterior. Por su parte, se prevé que las exportaciones disminuyan de 800 000 a 600 000 toneladas.

Estas tendencias afectarán a la disponibilidad de existencias de aceite de oliva, que se prevé que cierren la temporada en 281 000 toneladas, uno de los niveles más bajos de los últimos 10 años. La media de los cinco años anteriores superó las 650 000 toneladas.

Al presentar el informe, los expertos de la UE señalaron cómo las incertidumbres climáticas y las condiciones inusuales del mercado afectan a los agricultores europeos de todos los países y a muchos productos agrícolas.

Los costes de producción siguen siendo significativamente elevados para los olivicultores. En una reciente declaración, Cristóbal Gallego, presidente de la cooperativa productora de aceite de oliva Jaencoop en España, advirtió de que los elevados costes de producción no permiten a los productores disfrutar de mejores ingresos a pesar de las fuertes ventas y el aumento de los precios.

Los elevados costes de la energía y los fertilizantes, así como la inflación, se encuentran entre los retos más relevantes.

Según el informe, aunque la inflación se ha estabilizado en todo el continente, sigue siendo elevada, lo que afecta de manera uniforme a todo el mercado agrícola.

El departamento señaló que no hay indicios de que los precios minoristas de los alimentos puedan descender a los niveles de 2021. Dado que el coste de la vida se mantiene elevado, los presupuestos de los hogares siguen siendo limitados y el gasto en alimentación continúa viéndose afectado.