Italia planea financiar una aplicación móvil para contrarrestar el Nutri-Score
La aplicación forma parte de una iniciativa de 100 millones de euros destinada a promover los productos alimenticios tradicionales italianos en 2023.
El recién nombrado ministro de Economía de Italia ha afirmado que el Gobierno destinará fondos en su proyecto de presupuesto a la creación de una aplicación móvil para contrarrestar el Nutri-Score.
La aplicación tiene como objetivo promover y defender los productos alimenticios tradicionales con la certificación «Made in Italy», que, según los sindicatos agrícolas italianos, los políticos y los grupos de presión del sector alimentario, se ve amenazada por Nutri-Score, un sistema de etiquetado en la parte frontal del envase (FOPL).
Se espera que el ministerio destine 100 millones de euros del presupuesto de 2023 a promover la producción alimentaria tradicional italiana, con un 10-15 % de los fondos dedicados a la nueva aplicación móvil. El presupuesto tendría que renovarse de nuevo para 2024.
Véase también: Tras la actualización del algoritmo, los productores de queso franceses renuevan sus críticas a Nutri-ScoreLa decisión se produce meses después de que el organismo regulador del mercado italiano se negara a aprobar una aplicación móvil desarrollada por el sector privado hasta que los creadores redujeran la influencia de Nutri-Score en su clasificación de alimentos.
Nutri-Score es un sistema de etiquetado frontal (FOPL) tipo semáforo que utiliza una combinación de cinco colores y letras coordinados para calificar lo saludable que es un producto alimenticio envasado en función de su contenido en grasas, azúcares, sal y calorías por cada ración de 100 gramos o mililitros.
La «A verde» indica la opción más saludable, y la «E roja» denota la menos saludable. Todas las categorías de aceite de oliva se clasifican como «B verde claro» tras la última actualización del algoritmo.
Aunque el sistema de etiquetado Nutri-Score sigue figurando entre los posibles candidatos a convertirse en una plataforma de clasificación alimentaria para toda la Unión Europea, funcionarios de Bruselas han sugerido recientemente que es poco probable que se adopte como norma de la UE ningún sistema de etiquetado nutricional frontal (FOPL) ya existente.
Sin embargo, este anuncio no ha frenado la campaña de presión italiana para eliminar a Nutri-Score de la contienda.

En el Consejo de Agricultura y Pesca de la UE del 21 de noviembre, que reúne habitualmente a los ministros de Agricultura de los 27 Estados miembros, el italiano Francesco Lollobrigida volvió a arremeter contra Nutri-Score.
Al dirigirse a sus homólogos, afirmó que la prioridad de su país es «preservar un sistema alimentario que ha madurado con el tiempo» y tildó a Nutri-Score de «herramienta engañosa con respecto a los objetivos que se propone».
Anteriormente, Lollobrigida arremetió contra Nutri-Score en un evento sobre producción vinícola celebrado en Italia por otorgar puntuaciones más altas a los productos alimenticios procesados que a los de producción tradicional.
«El modelo de semáforo que desea la UE parece más un medio para orientar o, mejor dicho, desorientar el mercado y el consumo, favoreciendo a unos sectores frente a otros, discriminando a los de calidad y, por ejemplo, a los italianos», afirmó.
La mayoría de los miembros del nuevo Gobierno apoyan su postura. En un acto para productores alimentarios italianos a principios de este mes, el ministro de Asuntos Exteriores italiano, Antonio Tajani, describió Nutri-Score como un «error colosal que forma parte de un ataque a la cocina mediterránea. Es perjudicial para la salud de los ciudadanos y los consumidores».
«Actuamos a nivel europeo; el Gobierno lo hace con gran determinación para defender la calidad de nuestros productos frente a la incomprensible decisión de querer colocar esas etiquetas en los productos a la venta», añadió.
En el mismo evento, el ministro de Sanidad italiano, Orazio Schillaci, afirmó que «los sistemas de etiquetado en la parte frontal del envase, como Nutri-Score o los sistemas de semáforo, representan una simplificación caracterizada por la ausencia de educación hacia hábitos alimenticios saludables».
En los últimos años, desde su debut en Francia y su posterior adopción en otros países europeos, Nutri-Score ha contado con el respaldo de miles de nutricionistas y expertos en salud de toda Europa.
Varios estudios han señalado los posibles beneficios para la salud de los consumidores que se derivarían de su introducción.
La decisión definitiva del Gobierno italiano sobre la financiación de la nueva aplicación contra Nutri-Score debería producirse antes de que termine el año.