En Grecia, el aceite de oliva sigue sin estar presente en las mesas de los restaurantes y tabernas
Desde 2018, está prohibido el uso de aceite de oliva a granel en aceiteras para el consumo de los clientes en los restaurantes. Sin embargo, las botellas selladas y no rellenables no han logrado sustituirlas.
Cada verano, millones de turistas de todo el mundo acuden en masa a Grecia para disfrutar de sus magníficas playas, visitar los innumerables yacimientos y monumentos antiguos y degustar los auténticos platos de la cocina griega.
Dado que el aceite de oliva virgen extra constituye la base de prácticamente todas las preparaciones culinarias en Grecia, la cocina del país es una de las manifestaciones más características de la famosa dieta mediterránea.
No hay aceiteras en las mesas de los restaurantes, ya que han sido prohibidas, y normalmente tampoco hay botellas de aceite de oliva de marca debido al coste adicional.
Sin embargo, en los restaurantes de todo el país, los locales y los turistas no disponen de aceite de oliva cuando desean añadir un toque extra de sabor a su comida; el aceite de oliva para el consumo de los clientes ha ido desapareciendo progresivamente de las mesas de los restaurantes y tabernas de Grecia desde 2018, hasta el punto de que hoy en día es casi inexistente.
La legislación introducida ese año exigia que las aceiteras de aceite de oliva a granel, de uso común en las mesas de los restarantes, fuieran reemplazadas por botes a prueba de manipulaciones y no rellenables de aceite de oliva virgen o extra virgen de marca.
Véase también: El dakos, el meze cretense, está en bogaLa normativa fue propuesta por los operadores del mercado, que argumentaron que las botellas pequeñas y no reutilizables promoverían el aceite de oliva griego de calidad y evitarían que los consumidores de los establecimientos de restauración colectiva utilizaran aceites de calidad dudosa.
Según la nueva ley, cada ración servida en restaurantes, hoteles o tabernas debe ir acompañada de una botella sellada de aceite de oliva virgen o virgen extra —normalmente de 50 o 100 mililitros— que se abrirá en la mesa.
La Confederación de Artesanos y Comerciantes (GSEBEE) acogió la medida como una oportunidad para que el sector del aceite de oliva aumente sus ventas. Según las estimaciones, se necesitarían alrededor de 10 000 toneladas de aceite de oliva griego al año para llenar las botellas selladas que adornarían las mesas de los restaurantes de todo el país.
Sin embargo, los establecimientos de restauración en Grecia han tardado en adoptar la norma, principalmente debido al coste adicional, que algunos restauradores han optado por repercutir a sus clientes.
«Por desgracia, tenemos que cobrar por las botellas de aceite de oliva selladas, cuyo precio parte de aproximadamente 1 € por 50 mililitros —lo cual es absurdo si se tiene en cuenta que el aceite de oliva es una parte esencial de la dieta y un alimento básico», declaró el propietario de un restaurante, Ioannis Kouzoupis, a Olive Oil Times en septiembre de 2018, casi seis meses después de que entrara en vigor la nueva legislación.
Yiorgos Economou, director general de Sevitel, la asociación de embotelladores de aceite de oliva griegos, señaló que el aceite de oliva para el consumo de los clientes ha desaparecido por completo de los establecimientos de restauración del país.
«No hay aceiteras en las mesas de los restaurantes, ya que han sido prohibidas, y normalmente tampoco hay botellas de aceite de oliva de marca debido al coste adicional», explicó Economou a Olive Oil Times. «Cuando los clientes piden más aceite de oliva para su comida, su plato suele devolverse a la cocina para que se le añada más».
Para reducir los costes incurridos, una enmienda a la legislación en 2020 permitió a los restauradores utilizar botellas no rellenables de hasta 500 mililitros, que permanecerían en la mesa hasta que se vaciaran, independientemente del número de clientes que las utilizaran.
Sin embargo, tres años después, la enmienda sigue sin difundirse y sin ser aprovechada por los restaurantes del país, privando a los comensales de nutrientes adicionales y de un toque extra de sabor en sus ensaladas, y a los productores griegos de aceite de oliva de un canal de ventas adicional.
«Fue la combinación de los confinamientos por la COVID-19, la continua inflación de los precios de los alimentos y la reciente crisis energética lo que socavó la iniciativa de colocar aceite de oliva de marca en las mesas de los restaurantes», explicó a Olive Oil Times Yiorgos Kavathas, restaurador y presidente de la Asociación Panhelénica de Restaurantes y Profesiones Afines (POESE).
«No obstante, es un requisito de la normativa de mercado pertinente que los establecimientos de restauración del país pongan aceite de oliva a disposición de sus clientes», señaló Kavathas, añadiendo que la intención de la asociación es que el aceite de oliva de marca vuelva a aparecer en las mesas de los restaurantes y tabernas.
Véase también: Una campaña en Creta insta a los establecimientos hosteleros a elegir aceites de oliva locales«Debería ponerse en marcha una campaña para que el aceite de oliva griego de marca recupere su lugar en las mesas de los restaurantes y tabernas», continuó. «También creo que el coste adicional para los clientes es insignificante».
En una mesa redonda celebrada el pasado otoño en Rétino, Creta, los participantes también indicaron que el uso de bottejas de vidrio de 500 milililitros es más viable desde el punto de vista económico y más respetable con el medioambiente que el uso de bottejas más pequeñas de 50 o 100de aceite de oliva para uso individual.
Los expertos presentes en el debate afirmaron que colocar aceite de oliva en botellas de vidrio de 500 mililitros en las mesas de los restaurantes no tendría un impacto real en la calidad del aceite, incluso tras un mes de uso.
Mientras tanto, tras las inspecciones realizadas por las autoridades, varios establecimientos de restauración de Atenas y de la localidad sureña de Kyparissia fueron multados con 500 € cada uno por colocar aceiteras sin marca en sus mesas.
«Ya hemos iniciado inspecciones exhaustivas en hoteles y establecimientos de restauración de toda Grecia», afirmó Kostas Skrekas, el recién nombrado ministro griego de Desarrollo. «Y vamos a seguir adelante. Tenemos que proteger los productos griegos».
Economou reconoció que la aplicación de la ley se había debilitado en el país debido a las condiciones socioeconómicas imperantes en aquel momento.
«La ley de 2018 tenía por objeto promover el aceite de oliva griego de marca en los restaurantes, y la enmienda de 2020 [que permite botellas de hasta 500 mililitros] se introdujo principalmente para mantener bajos los costes», afirmó Economou.
«Sin embargo, a pesar de ser un requisito, las repercusiones de la crisis financiera y la pandemia de la COVID-19 crearon un entorno desfavorable para que dicha medida se materializara», añadió. «El ministerio y los operadores del mercado decidieron no imponer una carga adicional al sector de la restauración del país».
Economou señaló, sin embargo, que el uso de aceite de oliva griego de marca por parte de los comensales en restaurantes y tabernas beneficiaría al país.
«Estamos considerando discutir con el ministerio cómo se puede restablecer la medida», dijo. «Contribuirá de manera significativa a la imagen de Grecia y se convertirá en el embajador del país ante los 20 millones de turistas extranjeros que visitan nuestro país cada año».