Evento en Virginia Beach para promover el estilo de vida mediterráneo

El evento del 22 de mayo presentará pruebas científicas que relacionan el aceite de oliva virgen extra con la prevención de enfermedades crónicas.

El 22 de mayo de 2025, la Fundación Let’s Fight Back organizará un evento en el Museo de Arte Contemporáneo (MOCA) de Virginia Beach, en el que se destacará el aceite de oliva virgen extra como un poderoso aliado en la lucha contra las enfermedades crónicas.

Simon Poole, médico, autor y asesor de salud afincado en Cambridge que lleva años investigando los mecanismos de la dieta mediterránea, asistirá al evento.

El evento pondrá de relieve las pruebas científicas que respaldan el papel del aceite de oliva virgen extra en la prevención de enfermedades crónicas.

Véase también: La industria del aceite de oliva presiona para obtener una exención arancelaria en un evento en Washington D. C.

«El ácido oleico no solo favorece unos buenos niveles de colesterol, sino que también tiene efectos antiinflamatorios y puede contribuir a una regulación saludable de la glucosa», dijo Poole a Olive Oil Times en una entrevista reciente, refiriéndose a algunos beneficios destacados para la salud del consumo diario de aceite de oliva.

Entre los demás invitados se encuentra Amy Riolo, una chef galardonada y embajadora de la cocina mediterránea.

Como autora y conferenciante experta en cocina saludable, ha destacado en varias ocasiones que el aceite de oliva virgen extra de buena calidad es un complemento esencial para cualquier plato, ya que realza el sabor y, al mismo tiempo, aumenta el valor nutricional.

Siento que Estados Unidos se queda un poco al margen, y que mi grupo demográfico también. Para mí, es importante que todos podamos compartir este conocimiento. — Chasity Pritchett, Fundación Let’s Fight Back

La Fundación Let’s Fight Back, creada por la fundadora de Emblem Olive Oil, Chasity Pritchett, se dedica a empoderar a las comunidades para combatir las enfermedades crónicas mediante la promoción de lo que Pritchett define como «el estilo de vida mediterráneo».

La Fundación Let’s Fight Back de Chasity Pritchett promueve los beneficios para la salud del aceite de oliva entre las comunidades desfavorecidas. (Foto: Chasity Pritchett)

La Fundación Let’s Fight Back de Chasity Pritchett promueve los beneficios para la salud del aceite de oliva entre las comunidades desfavorecidas. (Foto: Chasity Pritchett)

«No me gusta llamarlo “dieta” porque las dietas suelen percibirse como comportamientos temporales. En cambio, esta es la forma en que vamos a comer para siempre. Por lo tanto, es más bien un estilo de vida», declaró Pritchett a Olive Oil Times.

«Una lucha por tu vida» es el título del evento.

«Solo estamos aquí por un tiempo limitado, aquí en la Tierra, todos vamos a fallecer. Entonces, ¿por qué vamos a permitir que lo que comemos nos lleve a una muerte prematura?», dijo. «La gente está empezando ahora a luchar por sus propias vidas y por las vidas de sus seres queridos». 

«Luchan porque cada semana quieren sacar más partido a la vida y no quieren verse atrapados en la medicación solo por la forma en que les educaron para comer», añadió Pritchett. «Así que es una lucha por tu vida, una vida de abundancia, una vida de salud». 

El viaje de Pritchett comenzó en 2019, cuando descubrió los beneficios para la salud del aceite de oliva.

«Después de investigar y escuchar sobre los beneficios para la salud del aceite de oliva, sabiendo que puede prevenir y revertir las enfermedades cardíacas, el colesterol alto, el TDAH y todas estas otras enfermedades crónicas, me pregunté: ¿por qué esto no se conoce en mi comunidad?», dijo Pritchett.

En respuesta, lanzó Emblem Olive Oil, centrándose no solo en ofrecer aceite de oliva de alta calidad, sino también en educar a los consumidores.

Al reconocer la falta de representación de las personas negras en la industria del aceite de oliva, Pritchett se sintió motivada para crear una marca que conectara con su comunidad.

El programa insignia de la fundación es un curso gratuito de 12 semanas que enseña a los participantes cómo incorporar el aceite de oliva virgen extra en sus hábitos culinarios y alimenticios diarios.

«Mi misión es empoderar a las personas para que recuperen su salud y eliminen las enfermedades crónicas. Y eso se consigue a través del estilo de vida mediterráneo», afirmó Pritchett.

Según sus pro­mo­to­res, el pro­grama ha per­mi­to­do a los par­tic­ipantes expe­ri­mentar mejo­ras sign­ifi­cativas en su salud, como la pérdida de peso y la redu­cción de la pres­sión arterial.

Pritchett explicó que el evento del 22 de mayo tiene como objetivo reunir a chefs, médicos y miembros de la comunidad para tender un puente entre las artes culinarias y la ciencia médica, demostrando cómo el aceite de oliva virgen extra puede ser un componente central en ambas.

Según Pritchett, que recientemente completó el Programa de Sumilleres del Olive Oil Times Education Lab en Londres, el aceite de oliva virgen extra debería ser reconocido no solo como un ingrediente alimentario significativo, sino también como un superalimento medicinal.

«Quiero sanar a Estados Unidos. Quiero que la gente se dé cuenta de lo importante que es el aceite de oliva y de lo que puede aportar a la dieta», afirmó. «Esta iniciativa es una organización sin ánimo de lucro basada en la fe, ya que, sin Dios, no creo que pudiera hacer nada». 

Los esfuerzos de la Fundación Let’s Fight Back coinciden con un creciente conjunto de investigaciones que respaldan los beneficios para la salud del aceite de oliva virgen extra.

Los estudios han demostrado que el consumo diario de aceite de oliva virgen extra puede reducir el riesgo de enfermedades cardiovasculares, diabetes tipo 2 y ciertos tipos de cáncer.

Según la fundación, el objetivo es convertir el aceite de oliva virgen extra en un producto básico en los hogares estadounidenses y en una herramienta reconocida en la lucha contra las enfermedades crónicas.

Los retos son considerables. Según Pritchett, uno de los principales es la desinformación que a menudo se encuentra en las redes sociales sobre el aceite de oliva.

«Es muy difícil contrarrestar eso. Cualquiera puede decir cualquier cosa, como lo que se dice sobre el punto de humeo del aceite de oliva», afirmó. «La gente repite estas cosas una y otra vez y acaba creyendo en ideas erróneas».

Otro problema es el precio del aceite de oliva. «Se trata de romper con los hábitos, de intentar explicar a la gente qué es el aceite de oliva de calidad y por qué es importante elegirlo. No es fácil hacerlo cuando puedes entrar en una tienda y comprar una botella por 4 dólares (3,5 euros)», añadió Pritchett.

El consumo de aceite de oliva en Estados Unidos ha aumentado drásticamente en las últimas décadas.

Según el Consejo Oleícola Internacional (COI), pasó de 79 000 toneladas métricas en 1991/1992 a las 398 000 toneladas estimadas para la actual campaña 2024/2025.

Sin embargo, los datos del COI muestran que Estados Unidos produce habitualmente entre 10 000 y 15 000 toneladas de aceite de oliva virgen extra al año. Se espera que las importaciones alcancen casi 400 000 toneladas en la temporada actual.

Estas cifras se traducen en un consumo per cápita de menos de dos kilogramos al año en EE. UU., muy por debajo de los niveles observados en países con gran producción de aceite de oliva. En España, el consumo per cápita de aceite de oliva se estima en casi diez kilogramos al año.

Según Pritchett, la falta de diversidad en el mundo del aceite de oliva ha impedido que el conocimiento se extienda entre toda la población estadounidense.

«Siento que Estados Unidos se ha quedado un poco al margen, y que mi grupo demográfico también. Para mí, es importante que todos podamos compartir este conocimiento», afirmó.

«Además, no hay muchos estudios sobre el aceite de oliva que hayan incluido a afroamericanos o personas de raza negra», concluyó Pritchett. «Me gustaría que esa situación cambiara. Es un trabajo en curso».