Los productores uruguayos consideran que los premios impulsan las exportaciones y la cultura local del aceite de oliva
Los uruguayos llamaron la atención en el Concurso Mundial de Aceite de Oliva de 2023, con la mirada puesta en los mercados de exportación y en el reconocimiento a nivel nacional.
Los dos mayores productores de aceite de oliva de Uruguay vienen de un magnífico 2023 y miran hacia el 2024.
Agroland, con sede en Maldonado, y Nuevo Manantial, con sede en Rocha, produjeron más de la mitad de la cosecha de aceite de oliva de este pequeño país sudamericano, al tiempo que obtuvieron conjuntamente dos medallas de oro y una de plata en el Concurso Mundial de Aceite de Oliva NYIOOC 2023.
En mercados como el de Estados Unidos, Uruguay es conocido por la carne, los productos lácteos y los cereales, pero no por el aceite de oliva. Estos premios nos ayudan a consolidarnos como marca de aceite de oliva.
Agroland, productora de la marca Colinas de Garzón, obtuvo dos premios de oro por sus mezclas de intensidad media. Por su parte, Nuevo Manantial se alzó con un premio de plata por su marca Olivares de Rocha, que también es una mezcla de intensidad media.
«Para nosotros, que somos un país muy pequeño, contar con este reconocimiento internacional es muy positivo», declaró a Olive Oil Times Víctor Rodríguez, jefe de producción de Agroland. «Nos llena de orgullo y nos abre las puertas a cualquier mercado en el que queramos entrar».
Véase también: Un final galardonado para una cosecha fructífera en el Cono SurSegún el censo del sector olivarero publicado en diciembre de 2023, el Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca de Uruguay indicó que el país produjo unas 2.047 toneladas de aceite de oliva virgen extra en la campaña 2022/23. De ese total, Agroland y Nuevo Manantial aportaron 1.200 toneladas.
Aunque la cosecha quedó muy por debajo de la estimación original de un récord de 3.000 toneladas, superó el rendimiento anterior de 1.544 toneladas producido en la campaña 2021/22.
Estas dos empresas son las principales responsables de la mayor parte de las exportaciones uruguayas, enviando sus aceites al vecino Brasil y, más recientemente, a Estados Unidos.
Aunque aún no se han publicado los últimos datos, el Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca indicó que el país exportó 530 toneladas de aceite de oliva virgen extra por un valor de 2,4 millones de dólares entre marzo de 2022 y abril de 2023.

La moderna almazara de Nuevo Manantial en Rocha es la más grande de Uruguay. (Foto: Nuevo Manantial)
Debido a la cosecha récord de la campaña anterior, que finalizó a principios de agosto, se espera que las exportaciones aumenten.
Según Rodríguez, ganar premios en el NYIOOC ayudó a situar a Uruguay, que solo lleva 20 años produciendo aceite de oliva a nivel comercial, en el mapa mundial.
«En mercados como el de Estados Unidos, Uruguay es conocido por la carne, los productos lácteos y los cereales, pero no por el aceite de oliva», afirmó. «Estos premios nos ayudan a consolidarnos como marca de aceite de oliva, sabiendo que procedemos de un país que no es conocido por la producción de aceite de oliva».
Además de ayudar a que la marca destaque en mercados de exportación incipientes, Rodríguez señaló que los premios también contribuyen a animar a los uruguayos a comprar y consumir aceite de oliva virgen extra de producción local.
Un estudio de 2022 del Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca reveló que el consumo anual de aceite de oliva y de orujo de oliva ronda las 1700 toneladas —unos 500 gramos per cápita al año—, de las cuales el 40 % es de producción local y el 60 % es importado.
«Los premios son una forma de fomentar el consumo de aceite de oliva de producción local, haciendo saber a los consumidores uruguayos que este producto nacional es de muy alta calidad», afirmó.
Muchos aceites de oliva importados de Europa llegan a Uruguay en condiciones poco idíales, tras haber pasado al menos un mes atravesando los trópicos y el ecuador dentro de contenedores metálicos de transporte marítimo. Si el exportador no ha pagado un suplemento por un contenedor con clima controlado, es casi seguro que el aceite que contiene se haya dañado por la exposición a altas temperaturas.

Según un representante de un conocido exportador europeo de aceite de oliva, las temperaturas pueden superar los 60 ºC durante varias semanas en contenedores sin control de temperatura que viajan durante el verano o a través de los trópicos.
«Es casi seguro que los aceites de oliva de producción nacional se han almacenado en condiciones superiores a las de cualquier producto importado de Europa», afirmó Rodríguez.
Considera que la educación también es clave para fomentar una cultura nacional del aceite de oliva, y aplaude los esfuerzos de Asolur, la asociación nacional de productores, para lograrlo.
Mencionó los pasillos dedicados específicamente al aceite de oliva en varias cadenas nacionales de supermercados, que han demostrado aumentar las ventas, y los eventos comerciales específicos sobre el aceite de oliva como algunos de los esfuerzos educativos que están empezando a dar sus frutos.
«Los chefs y los nutricionistas acuden a estos eventos y hablan de los beneficios para la salud del aceite de oliva y de cómo cocinar con él, haciendo hincapié en que no es solo para la ensalada», dijo Rodríguez. «El reto es llevar a cabo campañas para educar a la gente sobre el consumo de aceite de oliva y los beneficios que tiene».
Además de fomentar el consumo interno, Rodríguez señaló que uno de los retos más recurrentes a los que se enfrentan los productores es cómo cultivar aceitunas sanas en el clima húmedo de Uruguay.
«En Uruguay hay mucha humedad. Como resultado, proliferan muchas enfermedades y tipos de hongos. Para combatirlos y evitar que dañen las aceitunas y, por lo tanto, el aceite, tenemos que fumigar los árboles», dijo. «Sin embargo, debemos tener mucho cuidado para asegurarnos de que no queden residuos en las aceitunas cuando se cosechan y se transforman en aceite de oliva».
Véase también: Perfiles de productoresEsto significa que la última aplicación fitosanitaria debe realizarse más de 40 días antes de la cosecha para garantizar que los productos químicos se hayan disipado antes de que las aceitunas sean recolectadas, lavadas y molidas. Además, los productores que deseen exportar a Estados Unidos disponen de una lista limitada de productos químicos aprobados por la Administración de Alimentos y Medicamentos de EE. UU.
Según Rodríguez, hay mucho en juego; si cualquier aceite de oliva virgen extra exportado da positivo en residuos de un producto fitosanitario no autorizado, la empresa tendrá dificultades para obtener permiso para volver a exportar a EE. UU. «Este es el mayor reto al que nos enfrentamos cada año, ya que queremos ganar cuota de mercado en Estados Unidos», afirmó.

Rocha es la segunda región olivarera más grande de Uruguay. (Foto: San Antonio Studio)
De cara a 2024, los observadores esperan que la próxima cosecha sea inferior a la anterior debido al ciclo natural de alternancia de la producción del olivo.
«Los olivos siempre tienen años de producción alterna», explicó Rodríguez. «Lo que podemos hacer como empresa para mitigar la caída de la producción es podar de inmediato. Tan pronto como termina la cosecha, podamos los olivos para que puedan concentrar su energía en producir frutos para el año siguiente».
Además de la poda, Rodríguez señaló que proporcionar a los árboles los nutrientes necesarios también garantiza que la alternancia entre «años de producción» y «años de descanso» sea lo más reducida posible. Para hacerlo de la forma más eficiente posible, Agroland lleva un registro de la cantidad de fruta que ha dado cada árbol.
«Si sabemos que un árbol produjo 40 kilos en un año, los agrónomos saben cuántos gramos de fertilizante deben utilizar para proporcionar al árbol los nutrientes que necesita para producir esa cantidad de nuevo», explicó Rodríguez.
Sin embargo, reconoció que el clima será el factor más importante para pronosticar la producción del próximo año.
Uruguay está sufriendo actualmente los efectos de El Niño, que ha provocado una cantidad significativa de lluvias en primavera, lo que ha ayudado a romper la sequía histórica del país.
Aunque las lluvias han rellenado ríos, embalses y acuíferos, esto significa que los equipos de agrónomos de Agroland y Nuevo Manantial deberán estar atentos a las plagas y hongos que prosperan en climas cálidos y húmedos, especialmente si pretenden repetir su éxito en el NYIOOC de 2024.