Tras las fuertes subidas, los precios del aceite de oliva español comienzan el año estables
El aumento del consumo fuera de la cuenca mediterránea, junto con una cosecha abundante en España en 2021 y cosechas más escasas en otros lugares, provocó un aumento de los precios de 3,00 € por litro.
Las autoridades españolas prevén que los precios del aceite de oliva se mantengan estables tras el rápido aumento registrado en el primer semestre de 2021.
A pesar de que los precios se han mantenido estables durante los últimos siete meses, existe el temor de que la sequía en el sur de España y el aumento de los costes de producción puedan frenar esta tendencia al alza.
Según datos de Poolred, el sistema de información de precios del aceite de oliva en origen, el precio medio del aceite de oliva virgen extra en la última semana fue de 3,30 € por litro, mientras que el del aceite de oliva virgen fue de 3,10 € y el del lampante, de 2,90 €.
Véase también: El aumento de los precios, responsable de la caída de las exportaciones españolasEn comparación, los precios de las mismas categorías de aceite de oliva en enero de 2021 se situaban en 2,50 € por litro, 2,07 € y 1,94 €, respectivamente.
Sin embargo, Teresa Pérez, directora de la Organización Interprofesional del Aceite de Oliva Español, señaló que el aumento de los precios de un año a otro debe abordarse con un optimismo cauteloso.
Añadió que es importante que los precios alcancen un nivel que cubra los costes de producción con márgenes de beneficio lo suficientemente significativos como para que el sector pueda sobrevivir.
Según el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación, España produjo 1,6 millones de toneladas al cierre de la campaña 2020/21, casi igualando los rendimientos récord de 2018/19.
Se prevé una temporada de recolección más corta en la actual campaña, con una producción estimada de 1,3 millones de toneladas, y muchos productores se muestran optimistas respecto a los altos niveles de calidad de los aceites de cosecha temprana, señaló Pérez.
Rafael Sánchez de Puerta, presidente del sector oleícola de Cooperativas Agroalimentarias, insistió en que el aumento de los precios experimentado este año va acompañado de un incremento del consumo en casi todos los países.
Según el subdirector del Consejo Oleícola Internacional (COI), Jaime Lillo, hay un amplio margen de crecimiento, ya que el aceite de oliva representa solo el dos por ciento del consumo mundial de aceites vegetales.
«Se está produciendo un cambio en el consumo, que se desplaza de los países tradicionales, como Europa o la cuenca mediterránea, hacia nuevos consumidores como Estados Unidos, Japón, Brasil, Australia o China», afirmó.
Sin embargo, existen preocupaciones sobre los costes de producción, como la mano de obra, la energía y los fertilizantes, que están afectando a la rentabilidad. Además, los fenómenos meteorológicos extremos son una amenaza constante para el sector.
«Lo que resulta alarmante es la situación de sequía en zonas productoras como Andalucía debido a la pérdida de aceitunas», señaló Sánchez de Puerta. «Estamos muy preocupados por la próxima temporada porque, con las escasas lluvias caídas en otoño e invierno, el olivar está sufriendo graves pérdidas».