Italia presenta un plan para revitalizar el sector
Un plan para la creación de miles de nuevos olivares, iniciativas de financiación y una asociación interprofesional propone un nuevo rumbo para los aceites de oliva italianos.
El sector del aceite de oliva italiano se prepara para un relanzamiento integral tras la presentación por parte del Gobierno del borrador de su nuevo Plan Nacional del Olivo.
Patrizio Giacomo La Pietra, subsecretario del Ministerio de Agricultura, Soberanía Alimentaria y Bosques, afirmó que la principal prioridad es recuperar mayores volúmenes de producción tras años de descenso constante.
Con una previsión de 244 000 toneladas para la campaña 2024/25, Italia se sitúa ahora en quinto lugar entre los principales productores mediterráneos, por detrás de España (1,3 millones de toneladas), Turquía (450 000 toneladas), Túnez (340 000 toneladas) y Grecia (250 000 toneladas).
Véase también: A pesar de los costes, los olivicultores italianos continúan la transición a la agricultura ecológicaAunque el plan aún se encuentra en fase de desarrollo, su borrador se centra en fortalecer toda la cadena de suministro: apoyar a las almazaras, fomentar la creación de nuevas zonas de cultivo y hacer frente al abandono generalizado de los olivares.
Al presentar el plan a las asociaciones del sector oleícola, La Pietra explicó que el objetivo principal es aumentar la producción de aceite de oliva italiano en un 25 porciento durante los próximos diez años.
El Gobierno pretende reducir los costes de producción en al menos un 20 % en ese mismo plazo mediante ayudas públicas y medidas de reestructuración.
«En el ministerio, estamos trabajando para reactivar las mesas redondas de la cadena de suministro, que han estado inactivas durante años, empezando por el aceite de oliva», afirmó La Pietra. «Creemos que debe haber una estrategia común y un compromiso organizativo antes de invertir».
Fomentar una mayor colaboración entre los operadores, que incluya la infraestructura compartida, la toma de decisiones coordinada y una mejor capacitación de los trabajadores de temporada, será clave para reducir los costes.
La renovación de la infraestructura existente, la investigación de nuevos métodos y tecnologías y la modernización del sector son esenciales para alcanzar estos objetivos.
Una de las medidas más elogiadas es la creación de una organización interprofesional para el sector del aceite de oliva.
Al igual que los modelos de éxito en países como España, este organismo se considera vital para unir a las partes interesadas y perseguir objetivos comunes.
Según La Pietra, la organización interprofesional «operará ‘erga omnes’, solicitando contribuciones de todos los eslabones de la cadena de suministro en función de los volúmenes de producto comercializados, con el fin de crear un fondo para la promoción del aceite de oliva virgen extra».
«Debemos acordar planes de acción en la mesa de negociación y dentro de la organización interprofesional. De lo contrario, como ha ocurrido en el pasado, las iniciativas corren el riesgo de quedarse solo en el papel», añadió.
Anna Cane, presidenta del grupo del aceite de oliva dentro de la Asociación Italiana de la Industria de Aceites Comestibles (Assitol), acogió con satisfacción el plan.
«Todos debemos alcanzar estos objetivos. Si queremos volver a ser competitivos, es esencial aumentar los volúmenes de producción a unos costes razonables», señaló Cane, haciendo hincapié en el papel crucial de la innovación.
Puede que la producción esté pasando por dificultades, pero el aceite de oliva virgen extra sigue gozando de gran popularidad en toda Italia.
Según datos del Observatorio Nomisma/Il Sole 24 Ore, el 89 % de los italianos considera que el aceite de oliva virgen extra es superior a otras grasas. El 79 % cree que es más saludable que las alternativas.
El 37 % de una muestra nacional de 1.000 personas afirmó que le gustaría que los restaurantes ofrecieran una selección de aceites de oliva, como es habitual con el vino.
La encuesta también reveló un gran interés por aprender sobre el aceite de oliva virgen extra: el 40 % está interesado en catas y clases sensoriales, y alrededor del 30 % busca aceites de oliva en tiendas especializadas, incluidas las tiendas online.
Curiosamente, el 54 % de los compradores elige los aceites de oliva en función de su origen geográfico, con una preferencia creciente por los productos con certificación de Denominación de Origen Protegida o Indicación Geográfica Protegida. Estas certificaciones garantizan la producción en zonas específicas bajo protocolos estrictos.
Dado su éxito, el plan nacional podría incluir una nueva certificación. Sus defensores afirman que mejoraría el reconocimiento del aceite de oliva virgen extra de máxima calidad.
Este nuevo sistema nacional de calidad, denominado SQN-OAQ, también pondrá de relieve la sostenibilidad.
Aunque el 96 % de los italianos considera el aceite de oliva virgen extra como un tesoro nacional, solo el 20 % sabe que la mayor parte de la producción de aceite de oliva sigue los principios de la economía circular.
Los analistas de Nomisma sugieren que aumentar esta concienciación podría llevar al 81 % de los consumidores a comprar más aceite de oliva virgen extra.
La encuesta también reveló que aproximadamente un tercio de los italianos comprende plenamente las características únicas que hacen especial al aceite de oliva virgen extra, como su perfil fenólico.
«No nos sorprende que solo el 37 % conozca mejor los beneficios para la salud del aceite de oliva virgen extra», afirmó Cane.
«El Plan Nacional del Olivo es la plataforma perfecta para lanzar una amplia campaña de comunicación», añadió, señalando la necesidad de que la educación alimentaria comience en las escuelas primarias.
Además del plan, se están llevando a cabo varias iniciativas para apoyar al sector.
La Pietra confirmó a OlivoNews que pronto se destinarán unos 80 millones de euros a las almazaras excluidas de la última ronda de financiación debido a la insuficiencia de recursos.
Las nuevas resoluciones del parlamento italiano renonzan el papel crítico de los molineros de aceite de oliva.
Según Elia Pellegrino, presidente de la Asociación Italiana de Molineros de Aceite de Oliva (Aifo), estas resoluciones reconocen que los molineros «desempeñan un papel esencial para garantizar la mejor calidad del aceite de oliva virgen extra italiano».
Las resoluciones también abordan la actualización de la ley de 1996 que regula la elimnación de las aguas de la vegetación producidas durante el procesado. Los avances en ciencia y tecnología han abierto nuevas vías para gestionar y reutilizar estos subproductos.
«También valoramos el compromiso del Gobierno de promover, a nivel europeo, una modificación de la Organización Común de Mercados (OCM) del aceite de oliva, siguiendo el exitoso modelo de la OCM del vino», escribió Pellegrino en una nota enviada a Olive Oil Times.
«La creación de recursos estables y permanentes para la inversión y la promoción es esencial para reforzar el Made in Italy y hacer frente a la creciente competencia», añadió.
Entre las disposiciones clave del plan se incluye el apoyo a la recuperación de los olivares de Apulia devastados por la Xylella fastidiosa durante la última década. El sur de Apulia sigue siendo la región productora de aceite de oliva más importante de Italia.
Una de las medidas incluye el apoyo al desarrollo de 5.000 nuevas hectáreas de olivares resistentes a la Xylella.
Más allá de Apulia, queda mucho por hacer en un país donde la diversidad de microclimas y condiciones del suelo crea paisajes agrícolas únicos.
«El cultivo del olivo en Italia es muy diverso. Algunas regiones cuentan con olivares intensivos, mientras que otras mantienen los tradicionales», explicó a Olive Oil Times Stefano Caroli, presidente de la Asociación de Molineros de Aceite de Oliva de Apulia (Afp).
«En las zonas de colinas o montañosas, los olivares forman parte del patrimonio local. Cuando se descuidan, no producen aceitunas ni contribuyen a la salud ambiental como podrían», añadió.
«Tenemos que asignar el valor adecuado al aceite de oliva, lo que significa que los precios deben sustentar el cultivo del olivo», afirmó Caroli, haciendo hincapié en la necesidad de nuevas políticas comerciales basadas en el origen y las prácticas de producción.
La Pietra estima que actualmente hay 500 000 hectáreas de olivares abandonados en toda Italia.
«Tenemos que identificar cuáles pueden volver a ponerse en producción y cuáles requieren una protección especial por su papel en el paesaje», dijo.
Las asociaciones del sector deben presentar sus propuestas al Ministerio de Agricultura antes de septiembre para el debate final del plan.