Mayor precisión en la nueva legislación europea sobre la Xylella fastidiosa
Además de reducir las zonas de infección y de amortiguación, la Comisión Europea también reconoció que el mortífero patógeno vegetal ya no podía erradicarse en algunas regiones e instó a los Estados miembros de la UE a intensificar la vigilancia de la enfermedad.
La Comisión Europea ha anunciado nuevas medidas «más específicas» para contener la propagación de la Xylella fastidiosa en la Unión Europea.
La nueva normativa sustituye a la anterior, que entró en vigor en 2015. La Comisión tomó la decisión de modificar la normativa anterior basándose en las últimas investigaciones de la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA).
Véase también: Un estudio revela el posible impacto económico de la Xylella en España, Italia y GreciaEntre los cambios más importantes en la normativa se encuentra la reducción de la zona de infección de un radio de 100 metros (330 pies) alrededor de cualquier planta infectada a un radio de 50 metros (165 pies). Sin embargo, la definición de qué plantas deben ser arrancadas en la zona de infección no ha cambiado sustancialmente.
Es probable que la decisión de reducir a la mitad la zona de infección sea recibida con alivio por parte de los agricultores, muchos de los cuales argumentaban que la zona original de 100 metros era excesiva y provocaba la destrucción de demasiados árboles sanos.
Además de reducir el tamaño de la zona de infección, la zona de amortiguación asociada, destinada a prevenir la propagación de Xylella fastidiosa a áreas no afectadas, también se ha reducido a la mitad.
Según la nueva normativa, la zona de amortiguación que rodea cada zona de infección se extenderá entre 2,5 y 5 kilómetros (1,6 a 3,1 millas) más. La anchura de la zona de amortiguación se determinará en función de si la enfermedad se está propagando activamente y de las medidas de erradicación que se hayan adoptado.
La normativa original especificaba que todas las zonas de amortiguación debían tener una anchura de al menos entre cinco y diez kilómetros (3,1 y 6,2 millas).
En caso de que una sola planta haya sido infectada y erradicada antes de que la enfermedad se haya propagado, la zona de seguridad se mantendrá en un kilómetro (0,6 millas), tal y como se había legislado anteriormente.
Junto con los cambios en la definición de estas áreas delimitadas, la nueva normativa también insta a los Estados miembros de la UE a «intensificar» sus inspecciones anuales con el fin de identificar los brotes más rápidamente.
La Comisión Europea también concluyó que, en determinadas zonas, como el sur de Apulia, la isla francesa de Córcega y las Islas Baleares españolas, la erradicación de la Xylella fastidiosa ya no es viable y, en su lugar, las autoridades locales deberían concentrar sus esfuerzos en contener la enfermedad.
Si no se controla, la UE teme que la Xylella fastidiosa provoque una pérdida de producción anual de 5 500 millones de euros (6 500 millones de dólares) y elimine 300 000 puestos de trabajo.