«Detener la Xylella es una “prioridad absoluta”», afirma un responsable griego

No se ha registrado ningún caso de la enfermedad en Grecia, y el viceministro de Desarrollo Rural ha afirmado que quiere que siga siendo así.

La bacteria Xylella fastidiosa lleva ya varios años causando problemas a los productores de aceite de oliva de Italia y otras zonas del Mediterráneo.

Es fundamental que los mecanismos de control cuenten con el personal adecuado para actuar de forma proactiva y detectar los agentes patógenos antes de que tengan consecuencias desastrosas para nuestra producción en el sector primario. — Vassilis Kokkalis, viceministro de Desarrollo Rural y Alimentación

Grecia sigue sin verse afectada por la enfermedad y, recientemente, el viceministro de Desarrollo Rural y Alimentación, Vassilis Kokkalis, evaluó el caso de los agentes patógenos en las plantas y, en particular, el de la Xylella fastidiosa.

Durante la séptima Convención Regional para la Reforma de la Producción, celebrada en Corfú, Kokkalis destacó en primer lugar la importancia de reforzar los mecanismos de control para evitar que agentes catastróficos crucen la frontera hacia Grecia.

«En la era del comercio contemporáneo, llegan a diario a nuestros puestos fronterizos plantas, material de reproducción y productos agrícolas procedentes de todo el mundo. Es fundamental que los mecanismos de control cuenten con el personal adecuado para actuar de forma proactiva y detectar los agentes patógenos antes de que se conviertan en una catástrofe para nuestra producción del sector primario», afirmó.

A continuación, Kokkalis se centró en la bacteria Xylella y fijó un listón muy alto en lo que respecta a la erradicación del agente, al afirmar: «La Xylella fastidiosa es un patógeno agresivo presente en la vecina Italia para el que aún no existe remedio, y que ha provocado la tala de miles de olivos. La máxima prioridad del Ministerio ahora es impedir que el patógeno entre en el país».

No se ha documentado ningún caso de la enfermedad en Grecia, a pesar de que el pasado mes de julio Spyros Mamalis, presidente de la Cámara Geotécnica de Grecia, anunciara en un programa de radio que la bacteria había infectado árboles en la región del Peloponeso.

Un análisis más detallado realizado por laboratorios especializados determinó que la Xylella no era la causante de los daños observados en los árboles y que el anuncio había sido una falsa alarma. Un comunicado de prensa posterior del Ministerio de Desarrollo Rural confirmó que no se había detectado la presencia de la bacteria Xylella fastidiosa y pidió que prevalecieran la cautela y el buen juicio.

Pero, más allá de Grecia, la Xylella fastidiosa es una prioridad máxima para la Unión Europea en su conjunto. En una reunión de alto nivel celebrada en París el mes pasado, el comisario de Seguridad Alimentaria de la UE, Vytenis Andriukaitis, y los ministros de Agricultura de diez países europeos considerados directamente amenazados por la bacteria (Italia, España, Grecia, Chipre, Francia, Croacia, Malta, Portugal, Alemania y Eslovenia) acordaron una hoja de ruta para aplicar medidas más estrictas con el fin de contenerla.

La hoja de ruta incluye medidas como la mejora de los conocimientos mediante el apoyo a programas de investigación, el refuerzo de la vigilancia para una detección oportuna y el refuerzo de las acciones de sensibilización e información.