Las cáscaras de manzana, las uvas rojas y la cúrcuma ayudan a prevenir el crecimiento del cáncer de próstata en ratones
Un estudio ha identificado una combinación de nutrientes procedentes de los alimentos que resulta más eficaz contra el cáncer de próstata que los medicamentos actuales, siempre que se ingieran en concentraciones superiores a las que se encuentran en una dieta saludable.
Investigadores de la Universidad de Texas en Austin han identificado la piel de manzana, las uvas rojas y la cúrcuma como agentes naturales que contienen compuestos que podrían ayudar a prevenir el desarrollo del cáncer de próstata. Se ha demostrado que su efecto combinado es mayor que el de cada uno de ellos por separado.
Estos nutrientes tienen propiedades anticancerígenas potenciales y son fácilmente accesibles.
El cáncer de próstata, el tumor maligno más común que afecta a los hombres, se desarrolla lentamente y, a menudo, sin síntomas en las primeras etapas. Según la Sociedad Americana contra el Cáncer, este año se diagnosticará la enfermedad a 161 360 hombres en EE. UU., lo que provocará 26 730 muertes.
El estudio publicado en Precision Oncology utilizó una técnica novedosa para identificar compuestos de origen vegetal capaces de combatir el cáncer de próstata. En lugar de analizar un solo agente cada vez, como la mayoría de los estudios, se evaluaron numerosos agentes para determinar qué combinaciones serían más eficaces.
«Tras analizar una biblioteca de compuestos naturales, desarrollamos una visión imparcial de las combinaciones de nutrientes que tienen un mejor efecto sobre el cáncer de próstata que los fármacos existentes», afirmó el autor correspondiente, Stefano Tiziani, profesor adjunto del Departamento de Ciencias de la Nutrición y del Instituto de Investigación Pediátrica Dell de la Universidad de Texas en Austin. «Lo mejor de este estudio es que fuimos capaces de inhibir el crecimiento tumoral en ratones sin toxicidad».
En los últimos años, algunas investigaciones sobre el cáncer han indicado que los compuestos del té verde, la cúrcuma y la piel de manzana pueden reducir la inflamación, que es uno de los factores de riesgo del cáncer. Las personas con un trastorno que provoca inflamación crónica, como la obesidad, una enfermedad autoinmune o una infección de larga duración, tienen un riesgo elevado de cáncer debido al daño que la afección causa en las células normales.
El nuevo estudio se llevó a cabo en dos fases: en primer lugar, se probaron 142 compuestos naturales en ratones y en células de cáncer de próstata humano en tubos de ensayo para determinar cuáles inhibían el crecimiento de la neoplasia. Los agentes se probaron tanto de forma individual como en combinación con otros.
A continuación, los más prometedores se probaron en ratones con cáncer de próstata. Entre ellos se encontraban el romero; el resveratrol, un compuesto presente en las uvas rojas; la curcumina, el componente de la especia cúrcuma que le da su color amarillo; y el ácido ursólico, un compuesto presente en la piel de la manzana.
«Estos nutrientes tienen propiedades anticancerígenas potenciales y son fácilmente accesibles», afirmó Tiziani. «Solo necesitamos aumentar la concentración por encima de los niveles que se encuentran en una dieta saludable para que surta efecto en las células de cáncer de próstata».
¿Cómo actúan estos tres alimentos juntos? Cuando el ácido ursólico de la piel de la manzana se combina con el resveratrol o la curcumina, impide que las células cancerosas consuman un nutriente que necesitan para crecer: la glutamina. Esta estrategia de bloquear la absorción de glutamina con nutrientes fácilmente disponibles en la dieta es muy beneficiosa, ya que no conlleva efectos secundarios.
La investigación muestra el papel de la dieta en la lucha contra el cáncer. La gente tiende a pensar que su riesgo de desarrollar cáncer viene determinado principalmente por la genética; sin embargo, la dieta es fundamental porque dicta la expresión génica. Ajay Goel, del Instituto de Investigación Baylor Scott and White y del Centro Oncológico Charles A. Sammons, explicó la idea a Olive Oil Times.
«Se trata de un estudio fascinante que se basa en el concepto de que “somos lo que comemos”, ya que nuestra alimentación tiene una profunda influencia en quiénes y qué somos. No tenemos control sobre nuestra genética, nuestro ADN; pero tenemos control total sobre cada cosa que nos llevamos a la boca a diario», afirmó Goel.
«Como se muestra en este estudio, los principios activos de las manzanas, las uvas y la cúrcuma tienen una potente actividad anticancerígena contra el cáncer de próstata; pero, lo que es más importante, existe un enorme grado de sinergia entre estos compuestos. Esto demuestra que, aunque los componentes alimentarios individuales puedan ser muy potentes, funcionan mejor cuando se ingieren juntos. Esto pone de manifiesto el valor de llevar una dieta equilibrada y saludable, especialmente una que incluya muchas frutas, verduras, hierbas, etc.
«Estos cambios son relativamente fáciles de incorporar a nuestra vida cotidiana y pueden alterar nuestra forma de ver el proceso de la enfermedad. Una dieta nutritiva puede ayudar a prevenir la enfermedad, retrasar su aparición o incluso producir beneficios terapéuticos», añadió.
«Al fin y al cabo, no es nuestra genética la que determina la carga de la enfermedad, sino nuestra epigenética la que controla la expresión génica, que a su vez está directamente controlada por factores relacionados con la alimentación y el estilo de vida».