El escualeno presente en el aceite de oliva virgen podría contribuir a la reparación de los tejidos
Los escualenos, un compuesto presente en el aceite de oliva virgen, podrían favorecer la cicatrización y la reparación de los tejidos, según un estudio de investigación de la Universidad de Jaén.
El papel que desempeñan los escualenos en la inmunomodulación de los macrófagos proinflamatorios sugiere que este compuesto, presente en el aceite de oliva virgen, podría favorecer la reparación de los tejidos y la cicatrización de las heridas.
Esta es la principal conclusión de un estudio de investigación llevado a cabo por la Universidad de Jaén (España) para identificar los componentes específicos del aceite de oliva virgen responsables de sus propiedades antiinflamatorias. Se trata de un primer paso para determinar posteriormente si podrían utilizarse para tratar enfermedades inflamatorias como el síndrome del intestino irritable.
Las conclusiones de este estudio se detallaron en el artículo de investigación «El escualeno estimula una célula inmunitaria innata clave para favorecer la cicatrización de heridas y la reparación de tejidos», publicado en Evidence-Based Complementary and Alternative Medicine.
El escualeno es el principal compuesto menor del aceite de oliva virgen, su hidrocarburo principal y el componente mayor de su fracción no saponificable. Reacciona frente a señales de estrés químico, físico, bacteriano y exógeno, protegiendo la superficie de la piel. El compuesto ayuda a prevenir el daño cutáneo y posee propiedades antiinflamatorias que se presume que son capaces de prevenir el cáncer, el daño cutáneo y las lesiones ateroscleróticas.
Los aceites de oliva vírgenes tienen altas concentraciones de escualeno.
El estudio exploró el papel que desempeñan los escualenos en las respuestas proinflamatorias de ciertos macrófagos y concluyó que se trata de un producto natural que podría ser beneficioso en la última etapa del cierre de heridas debido a su inmunomodulación de los macrófagos. Los macrófagos son las principales células innatas implicadas en la reparación de los tejidos y en la resolución de la inflamación.
Hay dos tipos de macrófagos implicados en la cicatrización de las heridas: los M1 y los M2. Los macrófagos M2 tienen propiedades antiinflamatorias y son fundamentales para la curación definitiva de las heridas. La interacción de los macrófagos M1 y M2 lleva el proceso de curación desde la infección hasta la recuperación; sin escualenos, la cicatrización será deficiente y puede producirse daño tisular.
Según el estudio, los escualenos parecen actuar como mediadores en la remodelación y reparación de los tejidos al promover el cambio de los macrófagos M1 a M2, reclutando así células inmunitarias y produciendo señales antiinflamatorias.
El estudio fue dirigido por José Juan Gaforio, catedrático de Inmunología de la Universidad de Jaén. También participaron en el estudio investigadores del Centro de Estudios Avanzados en Olivar y Aceites de Oliva de la Universidad de Jaén y del Departamento de Medicina Preventiva y Salud Pública de la Universidad de Navarra.
Una de las conclusiones del estudio fue que los niveles de concentración de escualeno pueden influir en el comportamiento de este compuesto durante el proceso de cicatrización. El informe recomienda seguir estudiando el comportamiento de los escualenos en diferentes concentraciones para confirmar si unas concentraciones elevadas de escualeno podrían ser perjudiciales, en lugar de beneficiosas.
Recientemente, los escualenos se han utilizado en diversas aplicaciones, incluida la quimioprevención de varios tumores. Hace años, la Universidad de Jaén también llevó a cabo otro estudio que sugería que los escualenos podrían ayudar a prevenir el cáncer de mama, ya que contribuían a reducir el daño oxidativo en las células epiteliales.