Su forma, color y textura son casi idénticos a los de las aceitunas de un árbol, lo que dificulta determinar cuáles son las aceitunas reales y cuáles son las falsas inteligentes que actúan como un señuelo para prevenir y detectar los robos de olivas en el bosque. Una creciente preocupación en el sector olivarero español.

Este es el concepto más reciente de AgroSecurity, una empresa andaluza que ha desarrollado un sistema biodegradable de alta tecnología con forma de oliva con un microchip oculto que utiliza radiofrecuencia para rastrear el origen de los lotes de oliva y ayuda a identificar los lotes robados.

Los robos se han convertido en un grave problema en los olivares de España debido a las enormes cantidades de aceitunas robadas a los productores de buena fe y porque incluso hay grupos organizados para robar.

Los robos de olivas son difíciles de identificar y aún más difíciles de probar debido a los desafíos que implica demostrar el origen de las aceitunas. Esto reduce la posibilidad de devolver el producto al productor que lo cultivó.

El microchip instalado en el interior de las aceitunas inteligentes actúa como alarma. Las aceitunas falsas se cuelgan en el árbol antes de que las aceitunas maduren. Los cultivadores pueden colocar estos cebos en aquellas áreas que se consideran más susceptibles a los robos. La idea es que estos señuelos actúen como oradores, confirmando que los racimos de aceitunas en que se encontraron no pertenecen al verdadero propietario de los olivos.

Las pistolas de radiofrecuencia se emplean para leer los códigos en los microchips, ayudando a las cooperativas y las autoridades policiales a detectar la presencia de las aceitunas falsas en un grupo, en cualquier etapa desde el momento de la cosecha hasta su entrega en las cooperativas. Los microchips también permiten rastrear el origen exacto del racimo para que las aceitunas robadas puedan devolverse a su verdadero propietario.

El sistema antirrobo que utiliza radiofrecuencia puede ir un paso más allá al agregar localizadores GPS a las aceitunas falsas. El localizador de GPS permitirá a los cultivadores saber en cada momento la ubicación exacta de las aceitunas y del grupo que deben proteger. Esto puede ayudar a detectar robos mucho más rápido y ayudar a los molinos de oliva a corroborar el origen de ciertos lotes que se supone que deben ser prensados ​​para obtener aceites de oliva de áreas de cultivo muy específicas.

Además de ser biodegradable, fácil de usar y de manejar, este sistema antirrobo tiene otra ventaja: un costo relativamente económico. Una caja de tres aceitunas falsas cuesta alrededor de 3.99 Euros, lo que significa que un cultivador puede proteger un área de olivos 1,000 por aproximadamente 75-100 Euros. También estarán disponibles cajas más grandes de unidades 10, 50 y 100. Los olivos con sistemas de localización GPS se venden a un precio más alto de 29.99 Euros.

Para facilitar la compra de aceitunas con cebo, AgroSecurity planea instalar máquinas expendedoras en cooperativas de aceitunas. Las tarjetas de membresía cooperativas permitirán a los cultivadores codificar cada oliva falsa con la información del cultivador y las parcelas donde se colocarán las aceitunas, facilitando así su trazabilidad.

“Hemos completado la producción del primer detector de radiofrecuencia para cooperativas y ahora trabajamos en su producción a gran escala. Los detectores han sido concebidos para una instalación rápida y simple que no interfiere con otros dispositivos en la cooperativa ", dijo Ricardo Cárdenas, director financiero de AgroSecurity, cuya iniciativa ha sido apoyada por el Centro Andaluz de Emprendimiento y Automatismos ITEA de Jaén. Los aspectos tecnológicos del proyecto.

Según Cárdenas, el software se encuentra en su fase de prueba final con el objetivo de tener el sistema completamente operativo para la campaña de olivos 2019 / 2020.
Además de España, México, Marruecos, Portugal, Italia y Grecia han mostrado interés en este sistema que evita robos y ayuda a rastrear el origen de las aceitunas.

Otro objetivo de AgroSecurity es que instalar antenas de radiofrecuencia en los patios de las cooperativas de olivos para detectar aceitunas de cebo justo a su llegada, que actualmente también funciona en un sistema similar de seguridad de radiofrecuencia para almendras y aguacates.