El proyecto utiliza drones para evaluar las necesidades de cada árbol
Tecnolivo impulsa la modernización de la olivicultura mediante la creación de una herramienta tecnológica pionera basada en la agricultura de precisión.
Los olivares de Huelva y el sur de Portugal son el centro de atención de Tecnolivo, un proyecto de investigación que analiza el uso de la tecnología de precisión para la gestión y supervisión del cultivo del olivo, con el objetivo de potenciar la investigación, el desarrollo tecnológico y la innovación para generar negocio en el sector olivarero.
El proyecto, dotado con 2,5 millones de euros y liderado por la Universidad de Huelva a través de su grupo TEP-192, dedicado al control y la robótica, busca gestionar las zonas agrícolas teniendo en cuenta las peculiaridades de cada olivo en lugar de tratar las plantaciones en su conjunto de forma homogénea.
Para lograrlo, el proyecto utiliza drones equipados con sensores y cámaras de imágenes multiespectrales.
Los sensores se colocan bien en el suelo que rodea a los árboles, bien en la corteza de estos, para obtener información sobre su estado nutricional, hidratación, floración y frutos.
Las cámaras captan imágenes multiespectrales que recogen lo que es visible al ojo humano e imágenes infrarrojas que pueden detectar la radiación generada por cada olivo y el terreno que lo rodea.
Se pueden determinar muchos aspectos en función del análisis de los espectros de banda. Estos pueden revelar si una planta carece de agua o fertilizantes, si padece o corre el riesgo de padecer enfermedades, y el progreso de la floración y el crecimiento de los frutos, entre otras consideraciones. Cuanto mayor sea el número de espectros analizados, mayor será el número de variables que se pueden identificar para gestionar el cultivo con mayor precisión.
Lo que hace único a este proyecto, sin embargo, es que permite configurar una solución integral que combina los datos obtenidos, enviados, procesados, interpretados y visualizados con acciones guiadas en un instrumento tecnológico pionero y fácil de usar para los agricultores. Sus desarrolladores afirman que permite una gestión exhaustiva, ecológica y optimizada de los olivares mediante la monitorización no invasiva de parámetros agronómicos que podrían ser relevantes para la producción.
Se están llevando a cabo experimentos en Andalucía y Portugal, considerando diferentes escenarios para el cultivo del olivo según la ubicación y la densidad de plantación: un enfoque tradicional con árboles plantados separados entre sí, un enfoque intensivo con un mayor número de árboles por hectárea y un enfoque superintensivo con la mayor densidad por hectárea. La Cooperativa Oleodiel de Huelva y la empresa portuguesa Elaia colaboran en el proyecto.
El objetivo final del proyecto es proporcionar a los agricultores una herramienta fácil de manejar que pueda utilizarse de forma habitual, al igual que los tractores u otros equipos indispensables.
Se impartirá formación para explicar cómo utilizar la tecnología e interpretar los datos de cada árbol para gestionar los olivares de acuerdo con las necesidades respectivas de cada árbol y con la mayor sostenibilidad posible, favoreciendo el uso óptimo de los recursos y la preservación del medio ambiente.
El cultivo del olivo es el centro del proyecto porque el olivo es el cultivo con mayor valor añadido y potencial económico en Andalucía, pero la Universidad de Huelva está explorando la posibilidad de aplicar la metodología a otros cultivos.
Además de la Universidad de Huelva, otras entidades españolas que colaboran en el proyecto son el Instituto Nacional de Tecnología Aeroespacial (INTA) y la Cooperativa Nuestra Señora de la Oliva de Huelva.
También participan en Tecnolivo el Instituto Nacional de Tecnología Aeroespacial (INTA) de Portugal, el Instituto Nacional de Investigación Agraria y Veterinaria, Ubiwhere y la Sociedad Agrícola Murtigão.
El proyecto está dirigido por José Manuel Andújar, profesor de la Universidad de Huelva. El proyecto de I+D está financiado con fondos FEDER de la Unión Europea.