La mayor empresa de aceite de oliva del mundo registra una caída en las ventas
Las ventas del mayor productor mundial de aceite de oliva descendieron hasta los 809 millones de euros el año pasado, frente a los casi 829 millones de euros registrados en 2012.

Deoleo, el mayor embotellador de aceite de oliva del mundo, registró el año pasado una caída en el valor de sus ventas hasta los 809 millones de euros —frente a los casi 829 millones de euros de 2012 y los 961 millones de euros de 2011— y prevé alcanzar una cifra en torno a los 800 millones de euros este año.
En un comunicado de prensa que incluye algunos detalles de sus resultados provisionales de fin de año, la empresa con sede en Madrid también informó de que su EBITDA (beneficios antes de intereses, impuestos, depreciaciones y amortizaciones —un indicador general de la salud financiera de una empresa—) para 2013 fue de 80 millones de euros (100 millones de dólares), frente a los 88,3 millones de euros del año anterior y los casi 73 millones de euros de 2011.
Según la empresa, una mejora considerable en los resultados del último trimestre del año había compensado en parte un primer semestre deficiente, en el que la volatilidad de los precios franco fábrica pasó factura. También destacó una importante reducción de su deuda neta, que se situó en 472 millones de euros a finales de año, frente a los 624 millones de euros de 2012 y los 1 500 millones de euros de finales de 2009.
Grandes esperanzas en los nuevos productos
En cuanto a su previsión de ventas de unos 800 millones de euros para este año y al crecimiento del EBITDA de más del 20 %, Deoleo señaló que estas cifras partían de una situación estable en lo que respecta a la materia prima, la plena aplicación de sus medidas de contención de costes, el aumento de las ventas gracias a nuevos productos «basados en la innovación», la recuperación de los volúmenes en los mercados maduros —especialmente en España— y el crecimiento en los mercados internacionales.
El consejero delegado, Jaime Carbó, había declarado en noviembre que los nuevos productos —que llevarán la marca Carbonell y, según los rumores, incluirán un aceite de oliva mezclado con omega 3-DHA— se lanzarían en enero. Un portavoz de Deoleo afirmó la semana pasada que, a pesar de que los productos aún no se han lanzado, no ha habido ningún cambio de planes. «El lanzamiento tendrá lugar a su debido tiempo», afirmó.
Fidelity invierte en Deoleo
Ebro Foods Deoleo también comunicó el 31 de diciembre a la CNMV, el organismo regulador del mercado de valores español, que había recibido las cartas de dimisión de dos miembros de su consejo de administración, los consejeros dominicales Antonio Hernández Callejas y José Barreiro Seoane, alegando motivos profesionales. Hernández es el presidente y Barreiro el anterior vicepresidente del consejo de administración del gigante arrocero Ebro Foods, que posee una participación del 9,3 % en Deoleo. Hace unos tres años, el antiguo grupo alimentario español SOS vendió su división de arroz a Ebro Foods antes de cambiar su nombre por el de Deoleo.
Hubo cierta especulación entre los analistas bursátiles de que las dimisiones eran un presagio de que Ebro reduciría su participación en Deoleo, que el año pasado encargó a J.P. Morgan que le asesorara, entre otras cosas, sobre una reestructuración financiera con el fin de mejorar su estabilidad financiera a largo plazo. El 29 de enero, la empresa británica Fidelity International Ltd. adquirió una participación del 1 %, y se dice que Ebro ha vendido recientemente una cantidad casi equivalente.
Se pide a la Comisión Europea que intervenga ante los recortes de personal y de plantas de Deoleo
Mientras tanto, el eurodiputado italiano Pier Antonio Panzeri (Socialistas y Demócratas) ha expresado su preocupación por la reestructuración en curso y las medidas de reducción de deuda de Deoleo, que, según él, ya han supuesto una importante reducción de su plantilla y del número de plantas en Italia y España, a pesar de que Deoleo ocupa una posición dominante en la mayoría de los mercados de aceite de oliva de todo el mundo.
Tras señalar en primer lugar que el sector del aceite de oliva es una piedra angular de la industria alimentaria italiana y española, Panzeri afirmó que los cambios de la empresa «podrían tener un impacto muy negativo en la industria alimentaria de la zona mediterránea, en particular en la industria alimentaria italiana».
En una pregunta escrita, aún sin respuesta, dirigida a la Comisión Europea, Panzeri instó a la Comisión a convocar conversaciones con la empresa y los sindicatos para abordar la situación.