Senadores españoles exigen una investigación sobre las importaciones turcas

Se está investigando si se ha importado a España aceite de oliva sirio robado bajo la etiqueta «Made in Turkey». Podría iniciarse una investigación penal.

Dos senadores españoles han preguntado formalmente al Gobierno y a la Comisión Europea si alguna de estas instituciones tiene constancia de que se esté importando y vendiendo en España aceite de oliva sirio robado.

«Te enviaremos el aceite como si fuera de origen turco. Lo enviamos como si se hubiera elaborado en Turquía». — Un vendedor anónimo de aceite de oliva sirio robado

A principios de este mes se hicieron públicos numerosos informes que indicaban que Turquía estaba introduciendo ilegalmente aceite de oliva sirio a través de su frontera para envasarlo y venderlo como aceite de oliva turco. Bekir Pakdemirli, ministro de Agricultura turco, ha reconocido que se está produciendo el robo de aceite de oliva sirio, pero se ha negado a comentar dónde acaba dicho aceite o cómo se está utilizando.

Véase también: Fraude del aceite de oliva

Los dos senadores —Carles Mulet García y Jordi Navarrete Pla, ambos miembros de Compromís, una coalición política valenciana— también presentaron una moción en la que pedían al Gobierno que facilitara varios informes aduaneros recientes que permitieran identificar cuándo, dónde y cuánto aceite de oliva turco se ha importado a España desde que comenzó el contrabando.

Valencia es un importante puerto de entrada para las mercancías importadas a España desde Turquía y Oriente Medio.

«Con el fin de evitar estos abusos y la posible comercialización de un aceite robado procedente de la guerra en Siria, la coalición ha exigido los informes de importaciones de aceite de oliva elaborados por el Departamento de Aduanas, con un desglose por países de origen, y el informe de la Agencia Española de Consumo, Seguridad Alimentaria y Nutrición sobre la trazabilidad del aceite turco, que se beneficia de acuerdos comerciales ventajosos con la UE», afirmó la coalición en un comunicado oficial.

El socio europeo de Compromís, Primavera Europea, ha presentado una moción similar ante la Comisión Europea.

El diputado suizo Bernhard Guhl fue el primer político europeo en plantear ante su Gobierno la cuestión de qué hará Suiza si descubre que hay empresas suizas implicadas en el comercio ilegal.

«Suiza solo tomará medidas si hay empresas suizas implicadas en el comercio de estas aceitunas robadas», declaró Guhl a Olive Oil Times. «Pero nuestro Gobierno tiene que responder a mis preguntas, por lo que debe intentar obtener la información sobre las aceitunas. Sigo esperando esa respuesta».

Guhl calcula que tendrá esas respuestas en marzo. Mulet García y Navarrete Pla parecen estar siguiendo su ejemplo en España.

Sin embargo, el SOIVRE, el Servicio Oficial de Inspección, Vigilancia y Regulación de las Exportaciones de España, ha afirmado que no dispone de la tecnología adecuada para determinar la procedencia del aceite de oliva importado.

«Pregunte al Ministerio [de Agricultura] si disponen de algún análisis de carbono para averiguar el origen de un aceite», dijo un empleado de SOIVRE a El Público, el medio de comunicación español que publicó la noticia originalmente. «Aquí solo realizamos los análisis necesarios para cumplir con la normativa de la UE, y entre ellos no hay ninguno que permita confirmar su procedencia de forma fiable».

Según afirmaron, determinar la procedencia del aceite de oliva importado es responsabilidad de las empresas, que deben indicarla en la documentación oficial que acompaña a cada envío. Esto ha cambiado el enfoque de los esfuerzos de Mulet García y Navarrete Plas hacia una posible investigación penal.

«El cien por cien de las importaciones que entran en España están sujetas al doble de pruebas de las exigidas por la legislación europea», declaró a El Público Rafael Pico Lapuente, director de la Asociación Española de la Industria y el Comercio de Exportación del Aceite de Oliva (Asoliva).

«En cuanto a la certeza del origen, la única garantía son los documentos de trazabilidad», añadió. «Por supuesto, si se ha producido algún tipo de falsificación de credenciales, la responsabilidad recaería en el Gobierno de Turquía o en las empresas turcas que hayan participado en ella, y no en las empresas españolas que, hipotéticamente, pudieran adquirir sin su conocimiento algún producto sirio con un certificado de origen turco».

Según Pico Lapuente, el último informe de la oficina de aduanas del Gobierno español, correspondiente al mes de octubre, indicaba que no se había importado aceite turco a España.

«Tendremos que estar atentos a los próximos informes y pedir a Turquía que cumpla con la legislación», dijo Pico Lapuente.

Sin embargo, hay pruebas de que Turquía no está cumpliendo con el derecho internacional y ya ha vendido latas de aceite de oliva sirio robado a Chipre y a varios de los Estados del Golfo.

Según una grabación de audio mostrada a Olive Oil Times y publicada por El Público, se oye a un comprador que dijo estar en Arabia Saudí discutiendo una venta del aceite de oliva sirio robado con un mayorista en Turquía. El comprador no menciona cuál será el destino final del aceite de oliva.

Olive Oil Times ha verificado de forma independiente lo que se dice en la conversación.

«¿El aceite de oliva es realmente de Afrin?», pregunta el posible comprador en árabe.

«Por supuesto que sí», responde el vendedor. Ni el comprador ni el vendedor son identificados por su nombre en la grabación.

«¿Entonces enviarás el aceite de oliva desde Turquía?», pregunta el comprador. «Te hago estas preguntas porque el aceite importado a Europa estará sujeto al sistema fiscal».

«Te enviaremos el aceite como de origen turco», dice el vendedor. «Lo enviamos como si se hubiera elaborado en Turquía».

No hay casos confirmados de que se haya importado aún aceite de oliva sirio robado a ningún país europeo.

Levent Bilginogulları, presidente de la Asociación de Exportadores del Egeo de Turquía, ha negado que Turquía haya exportado aceite de oliva robado a Europa.

«Otra parte de todas estas noticias que no es correcta es que el aceite envasado se esté exportando a países de la UE», declaró a Olive Oil Times. «Por razones ecológicas, el aceite de oliva de Siria y del sureste de Turquía no cumple las normas del Consejo Oleícola Internacional, por lo que no es posible exportarlo».

Ferran Barber, el periodista de investigación que dio la noticia en El Público y lleva 25 años informando sobre este tipo de casos, declaró a Olive Oil Times que espera que la mayor parte del aceite robado acabe ahora en el Golfo, ya que la historia ha salido a la luz. Sin embargo, no descartó que el aceite de oliva robado pudiera haber llegado ya a España o Italia.

Es por esta razón —el hecho de que nadie sabe realmente qué ha ocurrido o no— por lo que Mulet García y Navarrete Pla seguirán presionando para obtener respuestas de todas las autoridades pertinentes y exigirán sanciones para cualquier empresa española o europea que haya infringido el derecho internacional.

«Esta información y estas prácticas preocupan al sector olivarero español debido a sus posibles efectos sobre su credibilidad y a su gravedad en lo que respecta a la seguridad alimentaria y la salud de los consumidores», afirmó Mulet García.

«[Es fundamental] evitar abusos o fraudes como los descritos, que desacreditan el liderazgo mundial de nuestro país en el cultivo del olivo y la producción de aceite», añadió.



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