Algunos países imponen restricciones a las exportaciones de productos alimenticios básicos

Los gobiernos se apresuran a garantizar el abastecimiento alimentario nacional, mientras que los expertos advierten de posibles escaseces y hacen un llamamiento a la cooperación entre las naciones.

A raíz de la pandemia del coronavirus, algunos países han prohibido la exportación de materias primas y productos básicos, lo que pone en peligro la producción de alimentos esenciales en otros países dependientes.

La agencia de noticias económicas Bloomberg informó de que Vietnam, el tercer mayor exportador de arroz del mundo, ha suspendido todos los nuevos contratos de exportación, mientras que Kazajistán ha prohibido actualmente los envíos de harina de trigo, patatas, azúcar y zanahorias.

Serbia ha cesado las exportaciones de aceite de girasol y también está considerando restringir más productos, mientras que Rusia, uno de los mayores graneros del mundo, tiene previsto aplazar sus envíos al extranjero.

«Ya estamos empezando a ver cómo ocurre esto, y lo único que podemos ver es que el confinamiento va a empeorar», afirmó Tim Benton, director de investigación de riesgos emergentes del think tank Chatham House de Londres.

«Si los gobiernos no trabajan de forma colectiva y cooperativa para garantizar el suministro mundial, si solo anteponen los intereses de sus naciones, podemos acabar en una situación en la que las cosas empeoren».

Ann Berg, una veterana comerciante agrícola y consultora independiente, advirtió de que las medidas extremas impuestas en todo el mundo por los gobiernos podrían extenderse a la política alimentaria.

«Podríamos ver racionamientos como en tiempos de guerra, controles de precios y acaparamiento de existencias a nivel nacional», declaró Berg a Bloomberg.

No obstante, la agencia de noticias señaló que «no hay indicios claros» de una prohibición generalizada de las exportaciones por parte de los países, aunque la actual congelación de los envíos de materias primas importantes podría desencadenar una ola de «nacionalismo alimentario» que frenaría el comercio mundial.

Otros países han comenzado a acumular reservas de productos alimenticios básicos. China se comprometió a comprar enormes cantidades de arroz de su propia cosecha para aumentar sus ya abundantes reservas, y importantes importadores de trigo como Argelia y Turquía han convocado licitaciones para comprar más.

Los expertos del sector subrayaron que, a diferencia de épocas pasadas de inflación alimentaria, los cultivos básicos como el maíz, el trigo, el arroz y la soja abundan y los países no tienen motivos para recurrir a prácticas de acaparamiento de alimentos.

También hicieron un llamamiento a la acción conjunta y a la cooperación entre las naciones en medio de la crisis mundial del coronavirus.

«Dado el problema al que nos enfrentamos ahora, no es el momento de poner en marcha este tipo de políticas», afirmó Máximo Torero, economista jefe de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura. «Al contrario, es el momento de cooperar y coordinarse».