España rechaza la solicitud de información sobre las auditorías del aceite de oliva

España se ha opuesto a una solicitud para que se hagan públicos los detalles de sus auditorías sobre la exactitud de las etiquetas del aceite de oliva.

España se ha opuesto a la publicación de un informe dirigido a la Comisión Europea sobre sus auditorías relativas a la exactitud de las etiquetas del aceite de oliva correspondientes al año 2012, después de que Olive Oil Times solicitara una copia en virtud de la política de transparencia de la Comisión.

España comunicó a la Comisión que la publicación del informe «perjudicaría los intereses comerciales y económicos del sector del aceite de oliva en general y de las empresas dedicadas al control en particular».

La información que contiene «se refiere a actividades de control y está destinada a uso interno», señaló.

Italia informó de que no había recibido ninguna solicitud de verificación

Por su parte, Italia, el segundo mayor productor mundial de aceite de oliva, accedió a publicar su informe, en el que —siguiendo al pie de la letra la redacción del reglamento aplicable— indicaba que en 2012 no recibió ninguna solicitud de verificación de etiquetas con arreglo a las disposiciones pertinentes del Reglamento (UE) n.º 29/2012 sobre normas de comercialización del aceite de oliva.

En virtud del artículo 8 de dicho reglamento, los Estados miembros de la UE deben tomar muestras y realizar análisis cuando reciban una solicitud para verificar la veracidad de las indicaciones que figuran en el envase de un aceite de oliva —como, por ejemplo, que el aceite sea de categoría virgen extra o de un origen determinado—. Estas solicitudes pueden ser presentadas por la propia Comisión, por una organización de operadores del Estado miembro o por el organismo de control de otro Estado miembro.

El artículo 10 exige que, antes del 31 de marzo de cada año, los Estados miembros envíen a la Comisión un informe sobre las solicitudes de verificación recibidas el año anterior y sus resultados. Según la Comisión, el informe de España de este año tenía fecha del 11 de abril y el de Italia, del 7 de febrero.

Problemas con el sistema de control del cumplimiento de las etiquetas

El año pasado, Olive Oil Times solicitó copias de los informes de verificación de etiquetas que la Comisión había recibido en los tres años anteriores por parte de España, Italia y Grecia, y se le informó de que, en ese periodo, se había recibido un informe de España y dos de Italia, todos los cuales indicaban que no se había presentado ninguna solicitud de verificación de etiquetas.

Al ser preguntado entonces sobre la aparente deficiencia en el control del cumplimiento, el comisario europeo de Agricultura, Dacian Cioloş, prometió un escrutinio más riguroso de la veracidad de las etiquetas del aceite de oliva.

El reglamento sobre controles más estrictos del etiquetado queda en suspenso

En marzo, la Comisión publicó nuevas normas en virtud de las cuales los Estados miembros deben reforzar sus controles para comprobar si los aceites de oliva se ajustan al Reglamento 2568/91, que define las características químicas y organolépticas.

Los Estados tendrán que realizar al menos un control específico al año por cada mil toneladas de aceite de oliva comercializadas en su territorio y presentar informes más detallados sobre los resultados antes del 31 de mayo de cada año.

Los controles deben basarse en un análisis de riesgos que tenga en cuenta factores como el precio de los aceites en relación con otros aceites vegetales, los países de origen y destino, y las operaciones pertinentes de mezcla y envasado.

Sin embargo, un plan similar para realizar controles más eficaces del cumplimiento de las normas de etiquetado y comercialización del Reglamento 29/2012, así como la presentación de informes más detallados a la Comisión, se encuentra ahora en el limbo.

Una modificación de dicho reglamento habría obligado a los Estados miembros a comprobar la exactitud del etiquetado del aceite de oliva, «en particular la conformidad de la denominación de venta del producto con el contenido del envase», basándose en el mismo análisis de riesgos.

Pero estos cambios —cuya adopción por parte de la Comisión estaba prevista para el mes que viene— figuraban en el mismo reglamento modificativo que habría prohibido las botellas de aceite de oliva rellenables en las mesas de los restaurantes y fueron retirados la semana pasada por Cioloş debido a la oposición a dicha medida.

Un portavoz afirmó que la Comisión quería reunirse primero con organizaciones de consumidores y de hostelería para tratar esta última cuestión antes de decidir cómo proceder.

Olive Oil Times ha solicitado a la Comisión que reconsidere su decisión de no publicar el último informe de verificación de etiquetas de España.