Italia reitera su oposición al etiquetado Nutri-Score y aboga por una mayor adopción de Nutrinform
La ministra italiana de Agricultura ha estado presionando a otros gobiernos de la UE sobre este tema y ha pedido que se protejan los alimentos que ella ha calificado de «pilares de la dieta mediterránea».
Italia ha vuelto a expresar su preocupación por el hecho de que el sistema Nutri-Score, propuesto como sistema de etiquetado alimentario en la parte frontal de los envases a escala de la Unión Europea, discrimine injustamente a los alimentos tradicionales italianos, como el aceite de oliva, el jamón de Parma y el queso parmesano.
Teresa Bellanova, ministra de Agricultura italiana, ha estado presionando a otros gobiernos de la UE sobre este tema y ha pedido la protección de los alimentos que ella ha calificado como «pilares de la dieta mediterránea». Grecia y Rumanía han dado su apoyo a la postura de Italia.
Véase también: Los científicos quieren que se añada una etiqueta climática al Nutri-Score europeoEn una reciente reunión de líderes agrícolas celebrada en Alemania, Bellanova señaló a los ministros que los algoritmos utilizados para calcular el Nutri-Score eran «reductivos» y podían inducir a error a los consumidores.
Mientras que Francia, Alemania, España, Bélgica, Suiza y los Países Bajos han acordado adoptar voluntariamente el Nutri-Score (junto con muchos de los principales productores y minoristas de alimentos de Europa), el Ministerio de Desarrollo Económico italiano presentó su propio sistema de etiquetado alternativo, el Nutrinform.
Ambos sistemas de etiquetado tienen como objetivo animar a los europeos a consumir alimentos más nutritivos para mejorar la salud.

El sistema Nutri-Score ha sido elogiado por su sencillez de implementación, ya que a cada producto alimenticio se le asigna simplemente una letra codificada por colores. Sin embargo, sus detractores lo han criticado por simplificar en exceso el valor nutricional de ciertos productos y penalizar injustamente algunos alimentos que se consumen ampliamente como parte de la dieta mediterránea.
En agosto, la Comisión Europea aprobó la implementación del sistema de etiquetado alimentario «batería Nutrinform» de Italia, lo que dio luz verde a los productores italianos para colocar las etiquetas Nutrinform en los envases de sus alimentos. La medida también implicaba que el sistema italiano competiría con el Nutri-Score, preferido por los franceses, para convertirse en el sistema oficial de clasificación de alimentos de la UE.
Nutri-Score se diseñó para clasificar el perfil nutricional de alimentos y bebidas mediante un sencillo sistema de códigos de colores que clasifica los alimentos en una escala de la A a la E (siendo la A la opción más saludable y la E la menos saludable).

El concepto Nutrinform se desarrolló para facilitar a los consumidores la comprensión de cómo un producto específico puede consumirse como parte de una dieta saludable. En lugar de etiquetar cualquier alimento como bueno o malo, Nutrinform muestra el valor nutricional y el aporte energético del producto mediante un gráfico de barras.
Sin embargo, un estudio publicado recientemente en la revista Nutrients reveló que la etiqueta Nutri-Score era más eficaz que la etiqueta Nutrinform, así como que otras varias, a la hora de ayudar a los consumidores a clasificar los productos alimenticios según su calidad nutricional.