En España, se plantea prohibir las botellas de aceite de oliva rellenables en los restaurantes

La iniciativa, impulsada por el diputado socialista Alejandro Alonso, tiene como objetivo erradicar los riesgos que plantean las «botellas de servicio anónimas», que, según él, «deterioran considerablemente la imagen del aceite de oliva».

Por Daniel Williams
, colaborador de Olive Oil Times | Desde Barcelona

En un esfuerzo por frenar la difusión del aceite de oliva anónimo y no regulado, el Partido Socialista de España (PSOE) presentó recientemente una iniciativa ante la Comisión de Medio Ambiente y Agricultura del Congreso de los Diputados español con el objetivo de prohibir el uso de botellas de aceite de oliva rellenables y sin marca en los restaurantes y bares europeos.

Esta iniciativa, defendida públicamente por el diputado socialista Alejandro Alonso, pretende erradicar los peligros de las «botellas de servicio anónimas»[1], que, según afirma, «degradan enormemente la imagen del aceite de oliva»[2]. El partido presentó una propuesta
para abordar la cuestión ante la Cámara Baja del Gobierno, con la esperanza de que, a
la larga, ejerza presión sobre el presidente José Luis Zapatero para que intente establecer
las normas de la propuesta en toda la Unión Europea.

El aceite de oliva se sirve como un elemento básico en los restaurantes típicos españoles para acompañar el pan o la ensalada y suele presentarse en pequeñas botellas de servicio rellenables que no indican nada sobre la marca del aceite que contienen, su categoría y calidad, ni dónde se produce.

El Sr. Alonso, rodeado por la prensa española, comentó sobre el tema: «Hemos descubierto que estas botellas contienen aceites que a veces no son aceite de oliva en absoluto, o no son de calidad adecuada, y que en ocasiones son mezclas, pero, sobre todo, desprestigian el buen nombre de los aceites de oliva que producimos».[3]

El Partido Socialista ha proclamado públicamente que esta situación supone una amenaza directa para los productores, ya que el aceite de oliva contenido en estas botellas podría muy bien ser fraudulento o no estar regulado. Sostienen que la situación plantea un peligro similar para los consumidores, comparando la situación del aceite de oliva con el consumo de alcohol extraído de una botella rellenable y sin etiquetar que no detalla nada sobre el producto que contiene.

Estas cuestiones han sido llevadas al primer plano del debate político por los productores de aceite de oliva respaldados por Denominaciones de Origen certificadas. Estos productores temen que su aceite de oliva, más caro, esté siendo descartado por restaurantes y bares que compran aceite de oliva fraudulento o no regulado a precios por debajo del estándar del sector en un intento por ahorrar dinero.

En nombre de la protección tanto de los productores como de los consumidores, el Partido Socialista ha solicitado el establecimiento de normas específicas que garanticen de forma inequívoca la calidad del aceite de oliva servido en restaurantes y bares. El diputado socialista Francisco Reyes explicó que la propuesta obligaría a los establecimientos a servir todo el aceite de oliva en botellas cerradas y no rellenables con etiquetas específicas que identifiquen la marca y la calidad.

«Como socialistas, somos conscientes de la importancia del aceite de oliva en nuestro país y por eso es necesario desarrollar un conjunto específico de normas que garanticen la calidad del aceite de oliva que se ofrece a nuestros consumidores», explicó el Sr. Reyes.1

Su colega, el Sr. Alonso, añadió que la iniciativa también serviría para crear y mantener puestos de trabajo y estimular la economía. «Por eso», dijo, «hemos pedido al Parlamento español que insista en que el Gobierno defienda e impulse esta iniciativa, que beneficiará al valor añadido del sector del aceite de oliva y contribuirá de manera eficaz a mejorar las garantías de seguridad alimentaria».3

Los miembros del Partido Popular, en la oposición, aprobaron la iniciativa socialista, pero abogaron por aplicar la medida primero en España antes de presentar la propuesta a la Unión Europea. El diputado popular Gabino Puche explicó que «sería difícil pedir a los órganos de gobierno europeos que aplicaran una norma que nosotros mismos no somos capaces de aplicar».1

Su Partido Popular propuso posteriormente una enmienda a la propuesta que aplicaría primero la normativa en España, independientemente de si finalmente pudiera aplicarse en toda la Unión Europea.

La contrapropuesta fue finalmente rechazada por los socialistas y la propuesta se aprobó tal y como se había esbozado inicialmente. Ahora que ha sido aprobada por unanimidad por el Congreso de los Diputados, los socialistas esperan que la urgencia de la propuesta merezca la atención del presidente José Luis Zapatero y, en última instancia, la de la Unión Europea.

En cuanto a la aplicación de la propuesta en toda España, el diputado socialista Alonso concluyó con un llamamiento al sector de la hostelería para que acepte voluntariamente las normas de la petición: «Que podamos contar siempre con aceite de oliva de calidad en restaurantes que respondan a identificaciones claras»[3]
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1 http://www.portalolivicola.com
2 http://www.20minutos.es
3 http://noticias.terra.es