La dieta mediterránea entra en la Lista del Patrimonio Cultural Inmaterial de la UNESCO
El Comité Intergubernamental de la UNESCO ha inscrito 51 nuevos elementos en las Listas del Patrimonio Cultural Inmaterial de la UNESCO, entre ellos la dieta mediterránea.
NOTICIA DE ÚLTIMA HORA
La quinta sesión del Comité Intergubernamental de la UNESCO, presidida por Jacob Ole Miaron (Kenia) y celebrada en Nairobi con unos 450 participantes, concluyó sus trabajos el 19 de noviembre con la inscripción de 51 nuevos elementos en las Listas del Patrimonio Cultural Inmaterial de la UNESCO.
Reunidos por primera vez en el África subsahariana (Kenia), los veinticuatro Estados miembros del Comité Intergubernamental de la UNESCO para la Salvaguardia del Patrimonio Cultural Inmaterial debatieron y decidieron inscribir cuatro elementos en la Lista de Salvaguardia Urgente y 47 elementos en la Lista Representativa.
La decisión del Comité es seguida de cerca en todo el mundo por comunidades conscientes de la importancia de salvaguardar su patrimonio. La Lista del Patrimonio Cultural Inmaterial se creó en 2003 y ahora cuenta con unas 166 entradas, entre las que se incluyen el encaje croata, el tango argentino y la ópera tibetana.
La iniciativa de incluir la dieta mediterránea en la lista comenzó hace cuatro años, cuando Italia, España, Grecia y Marruecos la presentaron. No cumplía con las directrices de la UNESCO y la iniciativa fue rechazada. El pasado agosto, los cuatro países, con Italia como coordinadora, reelaboraron su solicitud de inclusión.
La dieta mediterránea
Inscrita en 2010 en la Lista Representativa del Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad
Países: España – Grecia – Italia – Marruecos
La dieta mediterránea constituye un conjunto de habilidades, conocimientos, prácticas y tradiciones que abarcan desde el paisaje hasta la mesa, incluyendo los cultivos, la cosecha, la pesca, la conservación, la transformación, la preparación y, en particular, el consumo de alimentos. La dieta mediterránea se caracteriza por un modelo nutricional que se ha mantenido constante a lo largo del tiempo y el espacio, compuesto principalmente por aceite de oliva, cereales, frutas y verduras frescas o secas, una cantidad moderada de pescado, lácteos y carne, y muchos condimentos y especias,
Todo ello acompañado de vino o infusiones, respetando siempre las creencias de cada comunidad. Sin embargo, la dieta mediterránea (del griego diaita, o «modo de vida») abarca más que la simple alimentación. Fomenta la interacción social, ya que las comidas comunitarias son la piedra angular de las costumbres sociales y los eventos festivos. Ha dado lugar a un considerable acervo de conocimientos, canciones, máximas, cuentos y leyendas. El sistema se basa en el respeto por el territorio y la biodiversidad, y garantiza la conservación y el desarrollo de las actividades y oficios tradicionales vinculados a la pesca y la agricultura en las comunidades mediterráneas, de las que son ejemplos Soria en España, Koroni en Grecia, Cilento en Italia y Chefchaouen en Marruecos. Las mujeres desempeñan un papel especialmente importante en la transmisión de la experiencia, así como en el conocimiento de los rituales, los gestos tradicionales y las celebraciones, y en la salvaguardia de las técnicas.
¿Qué es el patrimonio inmaterial?
El término «patrimonio cultural» ha cambiado considerablemente de contenido en las últimas décadas, en parte gracias a los instrumentos desarrollados por la UNESCO. El patrimonio cultural no se limita a los monumentos y las colecciones de objetos. También incluye tradiciones o expresiones vivas heredadas de nuestros antepasados y transmitidas a nuestros descendientes, como las tradiciones orales, las artes escénicas, las prácticas sociales, los rituales, los eventos festivos, los conocimientos y prácticas relacionados con la naturaleza y el universo, o los conocimientos y habilidades para producir artesanías tradicionales.
Aunque frágil, el patrimonio cultural inmaterial es un factor importante para mantener la diversidad cultural frente a la creciente globalización. La comprensión del patrimonio cultural inmaterial de las diferentes comunidades contribuye al diálogo intercultural y fomenta el respeto mutuo por otras formas de vida.
La importancia del patrimonio cultural inmaterial no radica en la manifestación cultural en sí misma, sino en la riqueza de conocimientos y habilidades que se transmite a través de ella de una generación a otra. El valor social y económico de esta transmisión de conocimientos es relevante tanto para los grupos minoritarios como para los grupos sociales mayoritarios dentro de un Estado, y es tan importante para los Estados en desarrollo como para los desarrollados.
Fuente: UNESCO
Más información:
UNESCO: ¿Qué es el patrimonio inmaterial?
UNESCO: Convención para la Salvaguardia del Patrimonio Cultural Inmaterial (PDF)